martes, 21 de julio de 2015

Milagros “hace milagros”

Foto: ECURED
Con José Antonio Guerra y Jeinkler Aguirre, campeones panamericanos de Toronto-2015 – en el sincronizado de plataforma a 10 metros –, “saltan” a los tanques de clavados sus entrenadores, Lino Socorro y Milagros González. Desde 2007, cuando entró como preparadora al equipo nacional, reencontraba la holguinera González al seleccionado del cual formó parte como atleta a partir de 1976 y hasta 1986.

El binomio, medallista de bronce en el Mundial de Deportes Acuáticos Roma-2009, partió el domingo pasado para su participación en similar lid en Kazán, Rusia. Contacté a la otrora clavadista de trampolín de tres metros, justo en medio de sus preparativos para “hacerse al cielo” rumbo a una tierra que le trae buenos recuerdos. Todavía a Lourdes Milagros (Holguín, 1962) ninguna mujer cubana, en esa disciplina, ha podido igualarle o superarle su actuación olímpica de la capital soviética, en 1980. Su resultado estival estuvo liderando en Cuba de manera absoluta hasta Beijing-2008, al Guerra y Erick Fornaris obtener un quinto escaño.

Tres participaciones doradas en Juegos Centroamericanos y del Caribe (1978, 1982 y 1986) y dos asistencias a Juegos Panamericanos (en 1979 fue quinta y en 1983 cuarta), además de 10 títulos nacionales consecutivos, entre otras actuaciones notorias en el patio y allende los mares, la hicieron Reina del Clavados, en dos de las tres últimas décadas del siglo XX en el país. Sus fotos de la etapa competitiva son “toda sonrisa” y los años le han pasado por gusto a Milagritos, dedicada ahora a su hija Maribel, estudiante universitaria, y a la retribución a su deporte.

¿Qué sucedió en Checoslovaquia, 21 días antes de aquella participación olímpica suya en Moscú '80?
-Pocos días antes de los Juegos, estaba compitiendo en Checoslovaquia en un evento que sería en la actualidad equivalente a un Grand Prix y ejecuté con un error técnico uno de los mejores saltos de mi programa, lo que conllevó a que me diera un golpe en la cabeza de rotura y todo. Luego pasamos a la RDA y me aplicaban un spray en la herida, de 10 puntos de sutura. A la semana del accidente, ya había vuelto a practicar, mas sin entrar de cabeza al agua. Cuando regresé a Cuba, tuve que volver a intentar ese salto.
Foto: Museo Provincial del Deporte

¿Y el salto reapareció en la URSS?
-En Moscú, lo realicé y me llevó a ser finalista olímpica, en aquel entonces solo iban a la instancia conclusiva ocho atletas. Obtuve buenas calificaciones (640.005 puntos en total) y logré ubicarme entre las ocho primeras. Aunque, en la final, no me salió muy bien y bajé de una quinta posición a la octava. Soviéticas, alemanas y una inglesa y una australiana eran fuertes rivales, ahí ganó la local Irina Kalinina; las mexicanas no me pudieron derrotar en esa ocasión.

¿Cuán difícil es incursionar exitosamente en una prueba de clavados, deporte costoso y competitivo?
-Lleva mucha entrega y consagración. Ahora tenemos que ir a Matanzas para entrenar de lunes a viernes, porque tenemos problemas con nuestra sede en La Habana (el Complejo de Piscinas Baraguá), y eso entraña estar en casa con la familia solo los fines de semana. Estamos con estos muchachos el año entero, los vemos crecer, son casi nuestros hijos. Cuatro parejas que participan en la Serie Mundial fueron a Toronto, estas se foguean allí y aumentan su nivel técnico constantemente, algunas con un programa de saltos más complejo que el nuestro.

El área panamericana femenina de mi época estaba dominada por norteamericanas y canadienses; tuve posibilidades de medallas, pero se me escaparon por poco, ya que cometí imprecisiones. Mi recompensa es que los muchachos se crecieron, estuvieron muy concentrados, además fuimos a varias etapas de la Serie Mundial y eso los preparó.

Jeinkler y Guerra saltan a dúo, pero parece que usted va con ellos desde que suben las escaleras…
-Vivo los eventos “saltando” con ellos. Se paran en el trampolín e internamente me digo lo que les transmito en la preparación. Es una emoción grande cuando ves que sus saltos fueron positivos y una tristeza del mismo tamaño si caen mal o fallan en algo. Vamos muy motivados el Mundial de Rusia. Ahí terminamos 2015 de manera competitiva. Tendremos oportunidad de luchar por un cupo olímpico, pues los tres primeros en sincronizados y los seis primeros en individuales aseguran plazas a Río de Janeiro. Habrá otras oportunidades de clasificar. De quedar entre los seis mejores en el dueto, se logra permanecer en la Serie Mundial de 2016 y esa es la élite, un escenario para alistarnos.

¿Cómo avizora la “postGuerra” el colectivo técnico nacional del clavados?
-Estamos en la búsqueda y preparación de atletas y el puesto de Guerra claro que entraría en esa perspectiva. En estos momentos lo tenemos y nos enfocamos en que tendremos muchas guerras por librar. Siempre trabajaremos en encontrar al próximo Jose, un deportista súper talentoso, de una maestría más que probada.

¿Holguín recibirá pronto a Milagritos?
-Desde 1999 vivo en la capital. Llevo años sin ir. Cuando pude tomarme unas vacaciones me coincidían con los inicios de curso de mi hija. Quiero a mi provincia, y donde quiera que me preguntan me identifico como natural de ese territorio. Defendí a Holguín en varios campeonatos nacionales como clavadista. Me duele que allá a veces es como si no existiera. Cumplo una función en el desarrollo del deporte a nivel nacional, pero soy holguinera de pura cepa y volveré. / Por Nelson Alejandro Rodríguez Roque

1 comentario:

Minette lamelas dijo...

LOURDES MILAGROS GONZALEZ MOLINA EN AQUELLOS TIEMPOS DORADOS ERA MI COMPANERA DE EQUIPO Y LLEGAMOS A SER RIVALES EN MEDELLIN 78 HOY POR HOY ES MI HERMANA Y NOS MANTIENE UNIDA EL AMOR POR ESTE DEPORTE PARA MI LA MEJOR CLAVADISTAS CUBANA DE TODOS LOS TIEMPOS Y ENTRENADORA INCANDABLE EN LA FORMACION DE GRANDES TALENTOS COMO. JENKLER AGUIRRE SIENDO PARA TODOS UN ORGULLO DE NUESTRA ISLITA MUCHAS GRACIAS POR ESTE BELLO REPORTAGE DE RECONOCIMIENTO
MINETTE CARIDAD MIGUEL BUENO