jueves, 31 de marzo de 2011

Lombardos por parte del Inter / Nelson Alejandro Rodríguez Roque

La clase estaba fijada para las 9:30 am. Disculpas ante profesores-alumnos de Holguín, Granma y Las Tunas concedieron unos minutos, previos a las lecciones de posesión de la esférica y desmarque. Marzo se despedía cálido, por ello preferimos dejar la puerta abierta del local contiguo a la sala de video de la Facultad de Cultura Física Manuel “Piti” Fajardo.
Con la brisa “escuchando”, ocupamos unos sillones e inició la conversación tripartita. Camisetas nerazzurris y zapatos deportivos demostraban que venían preparados para llevar la táctica a la cancha en la tarde. Ricardo Martínez y Alessio Cacciato, instructores de fuerzas básicas del Inter de Milán, valoraron los fundamentos del proyecto Inter-Campus – concluyó hoy aquí – y las potencialidades cubanas.
“Este es un programa social-deportivo, con el objetivo de formar chicos integralmente, para influir en sus actitudes y comportamientos. Está encaminado a convertirlos en buenos hijos y ciudadanos. Brinda salud y ayuda a tener estilos de vida adecuados. En convivencia se desarrolla la responsabilidad. Hace 14 años que Inter-Campus existe y ya está en más de 20 naciones. La aspiración es ampliarlo a otros confines”, aclaró el colombiano Martínez, quien trabajó durante 21 años para Deportivo Cali, donde fungió como responsable de divisiones menores, y asistente y director técnico de la escuadra principal; aunque no bajo su mando, en 1978 y 1999 el conjunto resultó finalista de Copa Libertadores.
Fue su primera estadía en Holguín, pero anteriormente estuvo en la Isla tres veces como parte de la cooperación, la cual en esta oportunidad incluyó un donativo de uniformes. Cacciato jugó en Serie D de Italia, labora en la Escuela de Fútbol Afiliada al Inter de Milán y lleva una década enrolado en el proyecto.
Sus explicaciones, entre Italiano y Castellano, señalaron que los niños cubanos poseen una extraordinaria polivalencia atlética, pues sus capacidades motoras son excelentes; pero tienen que adaptarlas al balompié. Dejó como sugerencia el contacto constante con el balón, elemento esencial en aras de crear habilidades.
“Los docentes están preparados tanto técnica como pedagógicamente. De continuar el accionar en esas categorías, se puede vaticinar otra participación de Cuba en Copas del Mundo (la única fue en Francia-1938)”, aseveró optimista y presagió los triunfos del Internazionale contra el vecino AC Milán (en el clásico della Madonnina), por efectuarse el sábado en la Liga Italiana, y el partido de ida frente al alemán Schalke 04 en Champions, el próximo martes.
El exadiestrador de los “verdiblancos” de Cali comentó: “Gracias a la Asociación de Fútbol de Cuba y el INDER, se desarrollan métodos de entrenamiento adaptados a las posibilidades de la niñez. En el mundo tenemos una dificultad, estrategas y dirigentes quieren ver a muchachitos desempeñándose en la modalidad de once, cuando estos están aún en proceso de formación. Aquí estructuran competencias y festivales de fútbol cinco, siete o nueve, variantes que propician el crecimiento técnico y la motivación”.
Cacciato defendió otro criterio: “Los adolescentes avanzan haciendo hincapié en la táctica individual, de mucha utilidad en lides internacionales. Así hacen las escuelas españolas e italianas. Es mejor ese proceder, que después tendrá un papel fundamental en el aspecto colectivo en la adultez”.
Según conteos preliminares, casi 30 millones de féminas son practicantes del “Más Universal” a nivel global. Esa cifra pudiera encauzarse hacia la jerarquía si se les dan seguimiento a alternativas mixtas: “Hasta los 12 años, varones y hembras pueden interactuar, ya que no se ha disparado el sistema endocrino y los niveles de fuerza y potencia son similares, pero luego hay que separarlos cuando se producen cambios hormonales acentuados”, aseguró Martínez. Él le confiere mucha importancia al apoyo a las fuerzas básicas, “En esa etapa empiezan los niños a ‘enamorarse’ del fútbol y se crean los cimientos del Alto Rendimiento”, manifestó.
Quiso el hilo de la entrevista que surgiera el tema Colombia y sus fracasos desde las eliminatorias mundialistas rumbo a Japón-Corea del Sur 2002. “Tristemente el fútbol se ha convertido en un mercado. Las instituciones se preocupan más por vender el talento juvenil a clubes de Europa. El nivel local no es el mejor debido a ese éxodo. A algunos muchachos les va bien en el exterior. Mas luego no encuentran su juego en concentraciones de pocos días, cuando son convocados a la selección nacional y no asimilan la faena en grupo; máxime si son formados en academias con concepciones muy distintas”, destacó el instructor “cafetero”, que visitó nuestra provincia en 2006.