viernes, 21 de octubre de 2011

Y estos también / Nelson Alejandro Rodríguez Roque


“Faltan los Pacheco, Kindelán, Linares, aquellos sí eran peloteros”, me soltaron en una conversación luego de la final “anfibia” del Campeonato Mundial panameño. Esos “monstruos” tampoco pudieron “coger naranjas bajitas” en Sydney-2000, cuando acompañados por Germán Mesa, el desaparecido Miguel Caldés, Luis Ulacia y el mismísimo Pestano, cedieron, 4-2. Desde ese día, dejé de subestimar al seleccionado de los Países Bajos, crecido en 11 años, al punto de darle a Europa su segundo trono del mundo en béisbol.

Pero no solo ellos han sabido lo que es sucumbir ante Holanda, dos veces lo supieron Nelson Cruz (envuelto en una temporada de lujo con los Rangers de Texas), Robinson Canó, David Ortiz, Hanley Ramírez, Ubaldo Jiménez, José Reyes, Adrián Beltré…en el Segundo Clásico Mundial (2009). Sí, a República Dominicana también lo mordió el perro, con casi el mismo collar, pues varios integrantes de la Orange todavía están en la nómina.

El sábado anterior en el “Rod Carew”, contra los Tulipanes, los bateadores cubanos sobresalieron llevando las pelotas bien lejos – muchas cayeron en los guantes –, pero solamente se registraron una vez en el plato y sus oponentes amarraron sus dos carreras a “las mañas” del “Guerrero” Cordemans, la velocidad de Sulbarán, los dos outs de Stuisberge y el inmovilismo criollo, alejado de toques de bola, robos de bases y cualquier otra estrategia. Ni el insuficiente bote de las esféricas (vamos a tener que adquirir todo tipo de marcas y modelos para entrenar y después vencer), ni la rotación de los lanzadores, fueron “la causa del fallecimiento”; Yulieski González y Freddy Asiel Álvarez hubieran tenido que pintar de blanco a sus rivales, si querían traernos el triunfo.

Culminaban las entradas, escuchábamos la respectiva timba por Tele Rebelde, y la corona se perdía en el horizonte, hasta desaparecer en el guante del antesalista Jonathan Schoop y las pretensiones de eliminar este tipo de torneos organizados por la IBAF, organización “dirigente” de las bolas y los strike, que toca las puertas de la Major League Baseball (MLB) estadounidense y se desacredita con partidas rápidas (siete innings) y débil nivel de organización en sus eventos.

Lo del segundo reinado no es cuento de camino, entre el 13 y el 19 de agosto de 1938, Inglaterra y EE.UU. celebraron cinco pleitos en distintas ciudades inglesas, con saldo de cuatro éxitos y un desánimo para los europeos: el Primer Campeonato Mundial quedó en manos del Viejo Continente. Nosotros fuimos propietarios del trofeo en 25 oportunidades, ahora a analizar, para adueñarnos de lo que venga.

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