Tocó las puertas de FIFA y “al fin” llegó el momento. La cuna de la Humanidad es más que jirafas, niños soldados y paludismo. Una multiplicidad de pueblos y culturas hace suyo el Mundial sudafricano. Si la Reina Isabel bailó danzón, hasta Cleopatra o Tarzán hubieran preferido Waka Waka.
Seydou Sanogo admira al tocayo y coterráneo Keita, integrante del laureado y mediático Barcelona F.C. Vestía una camiseta de las Águilas de Bamako (así conocen al seleccionado de Malí), cuando expresó: “No importa que mi país esté fuera, es un orgullo, ya que hay personas que tienen un concepto errado del continente. Se demuestra que no somos solamente guerra y hambre. Podemos ser grandes y darle gloria al mundo”.
Al igual que su compatriota Sanogo, Samba Konare estudia Medicina en sexto año en la Universidad de Ciencias Médicas Mariana Grajales y está impactado con las dimensiones del certamen. Incluso, dio sus pronósticos: “Espero más de Costa de Marfil, tiene condiciones para seguir adelante. Después pienso en Sudáfrica, sus jugadores jóvenes y la localía son fortalezas”.
“Es positiva la idea de darles oportunidades a otras naciones, de integrarse a eventos tan importantes”, comentó Tania Gatica, alumna de la “Mariana Grajales” y quien, como mexicana apoya al Tri de Javier Aguirre. “Hemos progresado bastante, somos futbolistas por excelencia, podemos avanzar”.
La “Messidependencia” del firmamento de Maradona inquieta a los parciales de la Celeste y Blanca. “Vi buen ambiente, un grupo solidario en el terreno. El equipo gira alrededor de todos”, explicó el argentino Wálter Atilio, que se prepara como fisioterapeuta y es hincha de Boca Juniors.
Desde EE.UU. ‘94, con “El Diablo” Etcheverry entonado, Bolivia no afina en mundiales. Sin embargo, otro aspirante a galeno, el boliviano Juan José Vargas, señaló: “Alemania me gustó, pero hay que ver cómo funciona ante elencos más fuertes”. Silvio Daniel Yudis, de Paraguay, se inclinó por Inglaterra, “ha causado buena impresión, el error del portero le facilitó el marcador a los estadounidenses”.
El hijo de Edesio Alejandro pedía un gol e Higuaín le dio tres. Vamos a ver si lo imitan otros “depredadores”. Un enjambre ameniza el once contra once y “zarandea” panales de acero y concreto. A soplar las vuvuzelas (trompetas), This time for Africa.
viernes, 18 de junio de 2010
viernes, 11 de junio de 2010
Andar Sudáfrica / Nelson Alejandro Rodríguez Roque
A estas alturas se ha dicho y escrito a montones sobre la Copa del Mundo. La prensa “refritó” las rítmicas caderas de Shakira, el “Yerbatero” de Juanes y los abrazos de Zakumi, un leopardo teñido de verde que prosigue la pasarela de mascotas. Los Bafana Bafana, el Tri, la Celeste y los Les Bleus generaron los primeros “corre corres” informativos.
El Mundial me suena a zoológico, pues azuzar Elefantes, Leones, Tigres y Águilas (sean verdes o blancas, nigerianas o serbias) se las trae. Los Zorros de Argelia son del desierto, pero “cantan” en Francia, Alemania, Italia… Y para gusto se han hecho las tonalidades (lo de colores está muy manido): Albirroja, Albiceleste o Auriverde. Guerreros, Indomables, Samuráis y Estrellas, de lo último hay por arrobas.
Jabulani, descrito como un cuerpo de trayectoria enigmática y malmirado por la clientela, se interpone entre el Sol y la Tierra. Para observar el fenómeno se puede prescindir de telescopios y gafas especiales. Eclipse de goles hasta el 11 de julio, visible en cualquier punto del globo, de noche, de día y de madruga’.
Los marcianos llegaron ya, porque Messi, Cristiano y Ribery están en competencia. Siempre habrá un despistado(a) que confunda alguna nave y pregunte por Suecia e Ibrahimovic, por Rusia y Arshavin, e insista en la invencibilidad de Trinidad y Tobago. Habrá quien le exija a su memoria (no a la Flash), al porfiar los tres tronos de Eslovaquia.
Otros serán camaleónicos en sus predilecciones, en fase de grupos llevan sombreros mexicanos, sacarán castañuelas en cuartos de final, y tomarán mate o servirán té frente a Brasil. Hasta cierto acento portuñol, menú italiano -mucha pizza y espaguetis- y palabritas en alemán, asomarán en eso de llevarse por Queiroz, Del Bosque, Lippi y Joachim Loew.
Todos las miradas en España. El Olé de la Eurocopa-2008 y el paso chévere en las eliminatorias están frescos. Se le ha achacado siempre la falta de Furia Roja. La gran duda es el punta Fernando Torres, que arrastra una lesión, y su acople con Villa. El mediocampo es de película: Iniesta, Fábregas, los dos Xavi (Hernández y Alonso) y Silva; con Iker encasillado en el arco.
Aunque tilden a Dunga de pragmático, estricto y enemigo del jogo bonito, los éxitos en la Copa América-2007, la Confederaciones del año pasado y el paseo clasificatorio en Sudamérica, lo ponen por las nubes; su única mancha en el expediente, la despedida argentina en Beijing-2008, con la sub-23. El gran referente es Kaká, quien puede asociarse a Luis Fabiano, Robinho y Ramirez, un trío de compadres al que ningún elenco quiere escucharle un recital.
A Maradona le dieron “una papa caliente” y, acostumbrado a retarse a sí mismo, guía desde el banquillo a “La Pulga”, “El Apache” o “El Pipita”, ¿Cómo los neutralizarán? Otra tranquilidad es que posee armas de distinto calibre y un Ángel (Di María) y una “Bruja” bajo la manga. ¿Hará hoy Nigeria el cuento?
Alemania reformó la plantilla a base de tanquecitos (diminutivo de Beckenbauer y Bierhoff), futbolistas jóvenes de menos físico, mayor movilidad y creación: Marko Marin, Mesut Özil, Cacau y Müller. Phillip Lahm, Schweinsteiger y Podolski alinearon en 2006 y ahora repiten en un plantel con genes de campeones.
La Inglaterra de Capello se debilitó, a raíz de la lesión de Rio Ferdinand; la afición “le lloró todo un río”, mas tiene que encomendarse a Rooney, Lampard, Gerrard y el novelero Terry. Holanda continúa su Mecánica Orange (Naranja). Van Persie dónde pone el ojo…, Van Bommel como el vino, y Sneidjer, Robben y Van der Vaart en alza.
Italia y Francia, en horas bajas. Los de la península de La Bota impacientan, ya que no levantan cabeza. Para resucitar la Squadra, invocarán a la magia de Pirlo, las ganas del gladiador Cannavaro y al Cattenaccio como escudo. La Era Domenech toca fondo, el tiro de gracia pudieran dárselo México, Uruguay y el anfitrión. Portugal salió de una -Pepe estará-, pa’ entrar en otra, el adiós de Nani; Ronaldo o Ronaldo, por ahí va lo “que le queda por vivir”.
Costa de Marfil quiere ser profeta en su continente, se rumora la presencia de Drogba contra los lusitanos; Chile, Serbia, EE.UU., Paraguay y Dinamarca son espinosos, difíciles de “masticar”.
De Pretoria voy para Ciudad del Cabo, llego a Durban voy para Johannesburgo, discúlpeme Compay por versionarle. Andar Sudáfrica es cosa seria. A estas alturas todavía digo y escribo. Estalló el Mundial, sálvese quién pueda.
El Mundial me suena a zoológico, pues azuzar Elefantes, Leones, Tigres y Águilas (sean verdes o blancas, nigerianas o serbias) se las trae. Los Zorros de Argelia son del desierto, pero “cantan” en Francia, Alemania, Italia… Y para gusto se han hecho las tonalidades (lo de colores está muy manido): Albirroja, Albiceleste o Auriverde. Guerreros, Indomables, Samuráis y Estrellas, de lo último hay por arrobas.
Jabulani, descrito como un cuerpo de trayectoria enigmática y malmirado por la clientela, se interpone entre el Sol y la Tierra. Para observar el fenómeno se puede prescindir de telescopios y gafas especiales. Eclipse de goles hasta el 11 de julio, visible en cualquier punto del globo, de noche, de día y de madruga’.
Los marcianos llegaron ya, porque Messi, Cristiano y Ribery están en competencia. Siempre habrá un despistado(a) que confunda alguna nave y pregunte por Suecia e Ibrahimovic, por Rusia y Arshavin, e insista en la invencibilidad de Trinidad y Tobago. Habrá quien le exija a su memoria (no a la Flash), al porfiar los tres tronos de Eslovaquia.
Otros serán camaleónicos en sus predilecciones, en fase de grupos llevan sombreros mexicanos, sacarán castañuelas en cuartos de final, y tomarán mate o servirán té frente a Brasil. Hasta cierto acento portuñol, menú italiano -mucha pizza y espaguetis- y palabritas en alemán, asomarán en eso de llevarse por Queiroz, Del Bosque, Lippi y Joachim Loew.
Todos las miradas en España. El Olé de la Eurocopa-2008 y el paso chévere en las eliminatorias están frescos. Se le ha achacado siempre la falta de Furia Roja. La gran duda es el punta Fernando Torres, que arrastra una lesión, y su acople con Villa. El mediocampo es de película: Iniesta, Fábregas, los dos Xavi (Hernández y Alonso) y Silva; con Iker encasillado en el arco.
Aunque tilden a Dunga de pragmático, estricto y enemigo del jogo bonito, los éxitos en la Copa América-2007, la Confederaciones del año pasado y el paseo clasificatorio en Sudamérica, lo ponen por las nubes; su única mancha en el expediente, la despedida argentina en Beijing-2008, con la sub-23. El gran referente es Kaká, quien puede asociarse a Luis Fabiano, Robinho y Ramirez, un trío de compadres al que ningún elenco quiere escucharle un recital.
A Maradona le dieron “una papa caliente” y, acostumbrado a retarse a sí mismo, guía desde el banquillo a “La Pulga”, “El Apache” o “El Pipita”, ¿Cómo los neutralizarán? Otra tranquilidad es que posee armas de distinto calibre y un Ángel (Di María) y una “Bruja” bajo la manga. ¿Hará hoy Nigeria el cuento?
Alemania reformó la plantilla a base de tanquecitos (diminutivo de Beckenbauer y Bierhoff), futbolistas jóvenes de menos físico, mayor movilidad y creación: Marko Marin, Mesut Özil, Cacau y Müller. Phillip Lahm, Schweinsteiger y Podolski alinearon en 2006 y ahora repiten en un plantel con genes de campeones.
La Inglaterra de Capello se debilitó, a raíz de la lesión de Rio Ferdinand; la afición “le lloró todo un río”, mas tiene que encomendarse a Rooney, Lampard, Gerrard y el novelero Terry. Holanda continúa su Mecánica Orange (Naranja). Van Persie dónde pone el ojo…, Van Bommel como el vino, y Sneidjer, Robben y Van der Vaart en alza.
Italia y Francia, en horas bajas. Los de la península de La Bota impacientan, ya que no levantan cabeza. Para resucitar la Squadra, invocarán a la magia de Pirlo, las ganas del gladiador Cannavaro y al Cattenaccio como escudo. La Era Domenech toca fondo, el tiro de gracia pudieran dárselo México, Uruguay y el anfitrión. Portugal salió de una -Pepe estará-, pa’ entrar en otra, el adiós de Nani; Ronaldo o Ronaldo, por ahí va lo “que le queda por vivir”.
Costa de Marfil quiere ser profeta en su continente, se rumora la presencia de Drogba contra los lusitanos; Chile, Serbia, EE.UU., Paraguay y Dinamarca son espinosos, difíciles de “masticar”.
De Pretoria voy para Ciudad del Cabo, llego a Durban voy para Johannesburgo, discúlpeme Compay por versionarle. Andar Sudáfrica es cosa seria. A estas alturas todavía digo y escribo. Estalló el Mundial, sálvese quién pueda.
domingo, 30 de mayo de 2010
Desgranando Mundiales / Nelson Alejandro Rodríguez Roque
Les ha dado a algunos futbolistas por decir: “Este será mi mundial”, en clara alusión a Sudáfrica-2010. Una especie de grito de guerra para animarse e ilusionar a la hinchada, un augurio antes de caer en emociones, lágrimas o alzar el trofeo.
Lo curioso es que todos deseamos lo mismo, algo como “yo también quiero patear un gol”. Este síndrome dura un mes y saca 64 ronchas. Aparece cada cuatro años, sus síntomas son hermanamiento televisivo, abstracción total (incluye descartar expediciones al mercado) y pupila dilatada de pentágonos.
En su estado avanzado puedes creerte Messi o Cristiano Ronaldo, minimizar la trigonometría -nos sucedió a muchos en la Vocacional- e incluso exceptuarte de la saturación industrialista (casos aislados). Para prevenir, especialistas recomiendan apartarse de la canchita del barrio, evitar partidos en vivo y nunca ajustar tu reloj por el huso horario de Johannesburgo (fase crítica).
Mis mundiales empiezan en el ‘86, cuando donde dije Dios digo Diego y la mano, además de una genialidad maradoniana (evadió a medio mundo), rompió las pretensiones inglesas. Argentina vengó en el terreno el robo de Las Malvinas. Venció a los alemanes en la final y México se convirtió en el único país que había organizado dos Copas hasta entonces.
Éramos tan niños. Codesal pitó un penal inoportuno y decidió Italia ‘90. Goycochea vio pasar el disparo de Brehme. Alemania le daba la vuelta triunfal al Estadio Olímpico de Roma, mientras El Pibe lloraba. Hubo rugidos universales, los Leones Indomables de Camerún mordieron los cuartos de final, África encendía la mecha.
Romario, Bebeto, Taffarel, Dunga y Branco, los más buscados de EE.UU ‘94. El Scracht alcanzó el tetracampeonato, luego de una espera de 24 años, que para la Selecao son mucho con demasiado. Baggio remató lejos del arco y el 17 de julio la Azzurri zozobró en el Rose Bowl. Un México combativo vendió cara su eliminación ante Bulgaria, unos vikingos “no tuvieron que hacerse los suecos” y Oleg Salenko enredó cinco esféricas. Maradona dio positivo a Efedrina, el reglamento lo separó y se frustró la coronación celeste y blanca.
Treinta y dos equipos conformaron el actual formato en Francia ‘98. Los galos destrozaron a Paraguay, en trabado choque que concluyó con una diana de oro -la primera en la historia-, de Laurent Blanc, en el minuto 113. El controvertido Chilavert cobraba tiros libres y regresaba bajo los tres palos, Jamaica aportó su reggae y la Croacia de Davor Suker despachó a los germanos. Ronaldo, “El Fenómeno”, padeció de repentinas convulsiones previas al encuentro decisivo. La generación francesa más exitosa, con Zidanne, Bhartez, Thuram, Lizarazu o Desailly (Henry y Trezeguet eran “embriones”), ganó categóricamente.
Asia se pintaba sola, un mercado en crecimiento (yo ya había crecido todo lo que iba a crecer), millones de fans fotografiándose con Beckham, adoptando sus inestables peinados, y adolescentes que asumían los gestos pop de Victoria Adams, la ex Spice Girl. En Japón-Corea del Sur 2002, nos enteramos del bautizo de una pelota, porque la Fevernova se movía rápida “y furiosa”. El arbitraje errado -escandaloso sería mejor- consagró a los coreanos, quienes discutieron el tercer escalón frente a la “milagrosa” Turquía. Brasil recurrió al alfabeto y las cuatro R, Ronaldo, Rivaldo, Ronaldinho y Roberto Carlos, proporcionaron el quinto título.
Lippi rescató a La Azzurra, que le debía a los tiffosis una victoria. Zidanne perdió los estribos y cabeceó a Materrazzi. El astrólogo Domenech se guió por las estrellas, bueno, fueron sus astros los que le salvaron de estrellarse. En Alemania-2006, debutaron Elefantes marfileños e Italia despidió al anfitrión. España se empapó sobre lo mojado. Los verdeamarelos ahogados en su endiosamiento. La Legión Romana peleó disciplinadamente: “El Loco” Buffon blindó la portería, Cannavaro marcó como una sombra, Gattuso “dio leña” y Del Piero, Totti y Luca Toni pusieron dinamita delante.
Terminó el recorrido y Sudáfrica está ansiosa, sabe que vienen 31 a visitarle. Los Bafana Bafana -apelativo del plantel de casa- por salir vivos de la primera ronda. Jabulani, el balón oficial, ha sido presentado en alemán, inglés, francés, español, zulú…A Messi le duele la uña y Google echa barriga informativa.
Leo el cronograma para sumarle seis horas a mi tiempo real (la diferencia entre Pretoria y Holguín), verifico el posible pareo de los cruces, hago catarsis en la cuadra y olvido el nombre del primera base de Industriales. Defiendo que el televisor es “como de la familia”. Percibo que me cogió lo que anda: Este será mi Mundial.
Lo curioso es que todos deseamos lo mismo, algo como “yo también quiero patear un gol”. Este síndrome dura un mes y saca 64 ronchas. Aparece cada cuatro años, sus síntomas son hermanamiento televisivo, abstracción total (incluye descartar expediciones al mercado) y pupila dilatada de pentágonos.
En su estado avanzado puedes creerte Messi o Cristiano Ronaldo, minimizar la trigonometría -nos sucedió a muchos en la Vocacional- e incluso exceptuarte de la saturación industrialista (casos aislados). Para prevenir, especialistas recomiendan apartarse de la canchita del barrio, evitar partidos en vivo y nunca ajustar tu reloj por el huso horario de Johannesburgo (fase crítica).
Mis mundiales empiezan en el ‘86, cuando donde dije Dios digo Diego y la mano, además de una genialidad maradoniana (evadió a medio mundo), rompió las pretensiones inglesas. Argentina vengó en el terreno el robo de Las Malvinas. Venció a los alemanes en la final y México se convirtió en el único país que había organizado dos Copas hasta entonces.
Éramos tan niños. Codesal pitó un penal inoportuno y decidió Italia ‘90. Goycochea vio pasar el disparo de Brehme. Alemania le daba la vuelta triunfal al Estadio Olímpico de Roma, mientras El Pibe lloraba. Hubo rugidos universales, los Leones Indomables de Camerún mordieron los cuartos de final, África encendía la mecha.
Romario, Bebeto, Taffarel, Dunga y Branco, los más buscados de EE.UU ‘94. El Scracht alcanzó el tetracampeonato, luego de una espera de 24 años, que para la Selecao son mucho con demasiado. Baggio remató lejos del arco y el 17 de julio la Azzurri zozobró en el Rose Bowl. Un México combativo vendió cara su eliminación ante Bulgaria, unos vikingos “no tuvieron que hacerse los suecos” y Oleg Salenko enredó cinco esféricas. Maradona dio positivo a Efedrina, el reglamento lo separó y se frustró la coronación celeste y blanca.
Treinta y dos equipos conformaron el actual formato en Francia ‘98. Los galos destrozaron a Paraguay, en trabado choque que concluyó con una diana de oro -la primera en la historia-, de Laurent Blanc, en el minuto 113. El controvertido Chilavert cobraba tiros libres y regresaba bajo los tres palos, Jamaica aportó su reggae y la Croacia de Davor Suker despachó a los germanos. Ronaldo, “El Fenómeno”, padeció de repentinas convulsiones previas al encuentro decisivo. La generación francesa más exitosa, con Zidanne, Bhartez, Thuram, Lizarazu o Desailly (Henry y Trezeguet eran “embriones”), ganó categóricamente.
Asia se pintaba sola, un mercado en crecimiento (yo ya había crecido todo lo que iba a crecer), millones de fans fotografiándose con Beckham, adoptando sus inestables peinados, y adolescentes que asumían los gestos pop de Victoria Adams, la ex Spice Girl. En Japón-Corea del Sur 2002, nos enteramos del bautizo de una pelota, porque la Fevernova se movía rápida “y furiosa”. El arbitraje errado -escandaloso sería mejor- consagró a los coreanos, quienes discutieron el tercer escalón frente a la “milagrosa” Turquía. Brasil recurrió al alfabeto y las cuatro R, Ronaldo, Rivaldo, Ronaldinho y Roberto Carlos, proporcionaron el quinto título.
Lippi rescató a La Azzurra, que le debía a los tiffosis una victoria. Zidanne perdió los estribos y cabeceó a Materrazzi. El astrólogo Domenech se guió por las estrellas, bueno, fueron sus astros los que le salvaron de estrellarse. En Alemania-2006, debutaron Elefantes marfileños e Italia despidió al anfitrión. España se empapó sobre lo mojado. Los verdeamarelos ahogados en su endiosamiento. La Legión Romana peleó disciplinadamente: “El Loco” Buffon blindó la portería, Cannavaro marcó como una sombra, Gattuso “dio leña” y Del Piero, Totti y Luca Toni pusieron dinamita delante.
Terminó el recorrido y Sudáfrica está ansiosa, sabe que vienen 31 a visitarle. Los Bafana Bafana -apelativo del plantel de casa- por salir vivos de la primera ronda. Jabulani, el balón oficial, ha sido presentado en alemán, inglés, francés, español, zulú…A Messi le duele la uña y Google echa barriga informativa.
Leo el cronograma para sumarle seis horas a mi tiempo real (la diferencia entre Pretoria y Holguín), verifico el posible pareo de los cruces, hago catarsis en la cuadra y olvido el nombre del primera base de Industriales. Defiendo que el televisor es “como de la familia”. Percibo que me cogió lo que anda: Este será mi Mundial.
viernes, 23 de abril de 2010
El Bicentenario Atraganta / Nelson Alejandro Rodríguez Roque
Quiso la casualidad que el Bicentenario de Nuestra América coincidiera en aniversario con el escarmiento de Playa Girón, donde mercenarios despedidos por Somoza pretendían limpiarles el camino a las tropas estadounidenses, para apagar un foco rebelde y tropicalizar la Guerra Fría.
Bien lejos de sus supuestos teatros de operaciones, en el Kremlin o la Plaza Roja, cocineros “arrepentidos” y “casquitos” con sotanas corrieron en desbandada entre el mangle miliciano. Ex batistianos, burgueses y terroristas engrosaron el contingente que desprestigió a la Administración Kennedy. Les causaba roncha eso de alfabetizar en el monte, repartir el latifundio o poner vacunas...
Días antes de la IX Cumbre del ALBA, Obama, sonriente de oreja a oreja, desayunó en casa de los Estefan (Gloria y Emilio), junto a otros comensales. Si en Caracas hablaron de unión y renacer, en Miami la sobremesa fue anticubana y recaudadora. Ellos incitan huelgas de hambre, pero se dan el atracón, el papel de kamikazes y blogueras calumniadoras que lo hagan otros; es más fácil enviar mensualidades, vivir del cuento de Hadas de Blanco, chillar desde Radio Martí y cantar en “motivitos hispánicos”, mientras deportan una pandilla (significado migratorio de familia) salvadoreña, enviudan las iraquíes, enlutan una boda afgana o muere un coyote (mexicano) en la frontera.
Las conmemoraciones del inicio de las luchas independentistas en 1810 tuvieron eco en Turquía, Egipto o China, lo que dice mucho de aquellos criollos que desacataron al Rey Fernando y dejaron de hincarse ante su alteza. Miranda, Bolívar, San Martín, Sucre, O’Higgins, forjadores de repúblicas. Otras generaciones les seguirían: Martí, Sandino, Allende o Torrijos. Ayacucho, Carabobo, Junín, Pichincha, Dos Ríos, La Moneda y el Canal de Panamá, las batallas son los siglos al pie del cañón o la disputa diplomática.
El Libertador nunca salió de su laberinto; en Santa Marta quedaron sus sueños integracionistas, que despertaron en el desfile cívico militar y las banderas latinoamericanas sin barras y estrellas o monarquías nostálgicas. Una nueva emancipación de soldados, ajenos a comandos antiguerrilleros, bases militares extranjeras y cursos pentagonales.
Bolivia organizó la Conferencia Mundial sobre Cambio Climático, porque la Pachamama –la Madre Tierra– tiene hijos ingratos, bárbaros de tratamiento VIP (Gente Muy Importante), pero también concibió personas concientes, previsoras de la contaminación y el consumismo. El sabor amargo de Copenhague todavía está en el paladar medioambientalista.
Ya tuvieron oportunidades los ricos, ahora dejen dialogar a los pueblos. En Cochabamba debatieron desde el Sur, como para recordar los recursos naturales que han robado en dos centurias los actuales usurpadores; continuidad de una penetración aferrada al oro y la plata (ahora petróleo y gas), cual deslumbrados virreyes o capitanes generales.
Pero era preferible en pantalla el colapso en los aeropuertos europeos, llenos de pasajeros impacientes, a la espera del “adormecimiento” de un volcán islandés; el análisis repetitivo del esquema de Mourinho para desinflar al Barcelona en la Champions League, las pistas del ingreso hospitalario de Luis Miguel y el estreno de la adaptación cinematográfica de Alicia en el País de las Maravillas.
El Imperio arremete, sus detestables métodos tienen un solo objetivo, de-
sacreditar a la Revolución Cubana. Alienta el suicidio de delincuentes comunes, pues necesita “mártires” de su fracasada “oposición” interna. Organiza grupúsculos de mujeres, con el objetivo de efectuar marchas estériles. La hostilidad es feroz. Impulsa la subversión, una táctica empleada en cercenar el campo socialista de Europa del Este.
En la nutritiva reunión de Obama nadie mencionó el Bicentenario, a eso pónganle el cuño. Para qué importunar, la campaña mediática y el odio tenían prioridad entre café y café. Prometer votos en el Sur de la Florida –tradicionalmente republicano–, reforzar el Bloqueo y envenenar al Premio Nobel, ¿de la Paz o la Guerra?, fueron razones para enternecerse en hipocresías.
Después vinieron las Reflexiones de Fidel sobre la Hermandad y aterrizaron en Maiquetía: Raúl, Daniel, Correa, Evo, Gonzálvez…Cristina, y aplaudieron al Comandante Ramiro en la Asamblea Nacional, por sus vivencias en la Columna del Che. Chávez respondió solidario, porque en Caracas se esbozó por primera vez la idea de una sola patria. Y no habrá que esperar más, la posición futura es el hacer de hoy. Sigan desayunando, el Bicentenario atraganta.
Bien lejos de sus supuestos teatros de operaciones, en el Kremlin o la Plaza Roja, cocineros “arrepentidos” y “casquitos” con sotanas corrieron en desbandada entre el mangle miliciano. Ex batistianos, burgueses y terroristas engrosaron el contingente que desprestigió a la Administración Kennedy. Les causaba roncha eso de alfabetizar en el monte, repartir el latifundio o poner vacunas...
Días antes de la IX Cumbre del ALBA, Obama, sonriente de oreja a oreja, desayunó en casa de los Estefan (Gloria y Emilio), junto a otros comensales. Si en Caracas hablaron de unión y renacer, en Miami la sobremesa fue anticubana y recaudadora. Ellos incitan huelgas de hambre, pero se dan el atracón, el papel de kamikazes y blogueras calumniadoras que lo hagan otros; es más fácil enviar mensualidades, vivir del cuento de Hadas de Blanco, chillar desde Radio Martí y cantar en “motivitos hispánicos”, mientras deportan una pandilla (significado migratorio de familia) salvadoreña, enviudan las iraquíes, enlutan una boda afgana o muere un coyote (mexicano) en la frontera.
Las conmemoraciones del inicio de las luchas independentistas en 1810 tuvieron eco en Turquía, Egipto o China, lo que dice mucho de aquellos criollos que desacataron al Rey Fernando y dejaron de hincarse ante su alteza. Miranda, Bolívar, San Martín, Sucre, O’Higgins, forjadores de repúblicas. Otras generaciones les seguirían: Martí, Sandino, Allende o Torrijos. Ayacucho, Carabobo, Junín, Pichincha, Dos Ríos, La Moneda y el Canal de Panamá, las batallas son los siglos al pie del cañón o la disputa diplomática.
El Libertador nunca salió de su laberinto; en Santa Marta quedaron sus sueños integracionistas, que despertaron en el desfile cívico militar y las banderas latinoamericanas sin barras y estrellas o monarquías nostálgicas. Una nueva emancipación de soldados, ajenos a comandos antiguerrilleros, bases militares extranjeras y cursos pentagonales.
Bolivia organizó la Conferencia Mundial sobre Cambio Climático, porque la Pachamama –la Madre Tierra– tiene hijos ingratos, bárbaros de tratamiento VIP (Gente Muy Importante), pero también concibió personas concientes, previsoras de la contaminación y el consumismo. El sabor amargo de Copenhague todavía está en el paladar medioambientalista.
Ya tuvieron oportunidades los ricos, ahora dejen dialogar a los pueblos. En Cochabamba debatieron desde el Sur, como para recordar los recursos naturales que han robado en dos centurias los actuales usurpadores; continuidad de una penetración aferrada al oro y la plata (ahora petróleo y gas), cual deslumbrados virreyes o capitanes generales.
Pero era preferible en pantalla el colapso en los aeropuertos europeos, llenos de pasajeros impacientes, a la espera del “adormecimiento” de un volcán islandés; el análisis repetitivo del esquema de Mourinho para desinflar al Barcelona en la Champions League, las pistas del ingreso hospitalario de Luis Miguel y el estreno de la adaptación cinematográfica de Alicia en el País de las Maravillas.
El Imperio arremete, sus detestables métodos tienen un solo objetivo, de-
sacreditar a la Revolución Cubana. Alienta el suicidio de delincuentes comunes, pues necesita “mártires” de su fracasada “oposición” interna. Organiza grupúsculos de mujeres, con el objetivo de efectuar marchas estériles. La hostilidad es feroz. Impulsa la subversión, una táctica empleada en cercenar el campo socialista de Europa del Este.
En la nutritiva reunión de Obama nadie mencionó el Bicentenario, a eso pónganle el cuño. Para qué importunar, la campaña mediática y el odio tenían prioridad entre café y café. Prometer votos en el Sur de la Florida –tradicionalmente republicano–, reforzar el Bloqueo y envenenar al Premio Nobel, ¿de la Paz o la Guerra?, fueron razones para enternecerse en hipocresías.
Después vinieron las Reflexiones de Fidel sobre la Hermandad y aterrizaron en Maiquetía: Raúl, Daniel, Correa, Evo, Gonzálvez…Cristina, y aplaudieron al Comandante Ramiro en la Asamblea Nacional, por sus vivencias en la Columna del Che. Chávez respondió solidario, porque en Caracas se esbozó por primera vez la idea de una sola patria. Y no habrá que esperar más, la posición futura es el hacer de hoy. Sigan desayunando, el Bicentenario atraganta.
viernes, 9 de abril de 2010
Es mejor prevenir / Nelson Alejandro Rodríguez Roque
Expertos del departamento provincial de Sismología, perteneciente al Centro Nacional de Investigaciones de la especialidad -radicado en Santiago de Cuba-, imparten conferencias a solicitud de entidades y organismos interesados en la vulnerabilidad ante ese tipo de fenómenos y la aplicación de políticas adecuadas de enfrentamiento.
Desde el 2000, el Departamento ha desarrollado seminarios, círculos de interés y simulacros de acciones en Holguín, Moa y Gibara, para perfeccionar la preparación en caso de terremotos e incrementar los conocimientos. Los sismómetros del mundo han estado alertas después de las fatalidades de Haití (12 de enero) y Chile (27 de febrero).
“La reducción de desastres adquiere una gran importancia. Los pobladores tienen que saber qué hacer antes, durante y después del sismo, porque es imposible pronosticar el momento de ocurrencia del mismo”, explicó el geólogo Nicolás Vega.
Los eventos telúricos suceden cuando las rocas no pueden retener determinada acumulación de energía y la liberan; son medidos en magnitud (escala de Richter) e intensidad, de acuerdo al efecto que provocan en personas e infraestructuras.
El movimiento en la falla de Bartlet -al Sur del país-, que se extiende desde el Paso de los Vientos hasta el Golfo de Honduras, causó la sacudida del 20 de marzo, con una intensidad de VI grados en la Escala Macrosísmica, perceptible principalmente en Santiago de Cuba, Guantánamo y Granma, aunque también en localidades del Este de nuestro territorio e incluso el municipio cabecera.
Vecinos de Velasco y Bocas en Gibara, y otros sitios de la geografía tunera, sintieron un temblor el pasado 4 de marzo a las 11:14 pm, localizado en los 21.15 grados de latitud Norte y 76.38 de longitud Oeste, de magnitud 2.5 en la escala de Richter. Se trata de un proceso normal, según Vega, pues esa región está bajo la influencia de la zona sismogeneradora Cubitas y el planeta manifiesta su fuerza interna.
“Si desconoces la amenaza no te preparas”, comentó el especialista, que informó que anualmente son apreciables en la Isla unos 12 terremotos y mil 319 en el mundo, similares al del 20 de marzo en el área oriental. Ya desde principios del siglo XVI se reportan episodios telúricos cubanos.
La historia recuerda terremotos en la ciudad de Holguín (1912) y Gibara (1914), de IV y VII grados de intensidad, respectivamente, y un incremento de actividades sísmicas en Moa a partir de 1992.
Sin menospreciar niveles de vibración o lejanía cronológica, el personal de las tres estaciones sismológicas de la provincia observa con detenimiento cualquier anomalía y expande sus experiencias. Son momentos para pertrecharnos de reflexiones sobre el tema y no ver lo que ocurrió en Haití o Chile como premonición del maltratado calendario maya o escena del filme norteamericano 2012.
Desde el 2000, el Departamento ha desarrollado seminarios, círculos de interés y simulacros de acciones en Holguín, Moa y Gibara, para perfeccionar la preparación en caso de terremotos e incrementar los conocimientos. Los sismómetros del mundo han estado alertas después de las fatalidades de Haití (12 de enero) y Chile (27 de febrero).
“La reducción de desastres adquiere una gran importancia. Los pobladores tienen que saber qué hacer antes, durante y después del sismo, porque es imposible pronosticar el momento de ocurrencia del mismo”, explicó el geólogo Nicolás Vega.
Los eventos telúricos suceden cuando las rocas no pueden retener determinada acumulación de energía y la liberan; son medidos en magnitud (escala de Richter) e intensidad, de acuerdo al efecto que provocan en personas e infraestructuras.
El movimiento en la falla de Bartlet -al Sur del país-, que se extiende desde el Paso de los Vientos hasta el Golfo de Honduras, causó la sacudida del 20 de marzo, con una intensidad de VI grados en la Escala Macrosísmica, perceptible principalmente en Santiago de Cuba, Guantánamo y Granma, aunque también en localidades del Este de nuestro territorio e incluso el municipio cabecera.
Vecinos de Velasco y Bocas en Gibara, y otros sitios de la geografía tunera, sintieron un temblor el pasado 4 de marzo a las 11:14 pm, localizado en los 21.15 grados de latitud Norte y 76.38 de longitud Oeste, de magnitud 2.5 en la escala de Richter. Se trata de un proceso normal, según Vega, pues esa región está bajo la influencia de la zona sismogeneradora Cubitas y el planeta manifiesta su fuerza interna.
“Si desconoces la amenaza no te preparas”, comentó el especialista, que informó que anualmente son apreciables en la Isla unos 12 terremotos y mil 319 en el mundo, similares al del 20 de marzo en el área oriental. Ya desde principios del siglo XVI se reportan episodios telúricos cubanos.
La historia recuerda terremotos en la ciudad de Holguín (1912) y Gibara (1914), de IV y VII grados de intensidad, respectivamente, y un incremento de actividades sísmicas en Moa a partir de 1992.
Sin menospreciar niveles de vibración o lejanía cronológica, el personal de las tres estaciones sismológicas de la provincia observa con detenimiento cualquier anomalía y expande sus experiencias. Son momentos para pertrecharnos de reflexiones sobre el tema y no ver lo que ocurrió en Haití o Chile como premonición del maltratado calendario maya o escena del filme norteamericano 2012.
lunes, 1 de febrero de 2010
¿Quién tiró la tiza? / Nelson Alejandro Rodríguez Roque
Decía así: ¿Quién tiró la tiza? El negro ese. Un grupo cubano de rap bromeaba con una situación X en un aula, donde el que pagaba los platos rotos era el hijo del constructor, cuando otro muchacho utilizaba la pizarra de polígono de tiro. El tema pegó más por letra que ritmo; pero la imputación fue centro de debate.
Lo mismo les sucedió a los angolanos, al verse señalados por el incidente de Togo en la Copa Africana de Naciones de fútbol. La escuadra visitante abandonó la competencia con dos integrantes fallecidos, luego de ser baleado el ómnibus del seleccionado en la región angolana de Cabinda. El torneo inició sin los Gavilanes -apodo de los togoleses-, heridos antes de pisar el terreno.
Y aprovecharon los hipercríticos para arremeter, pues desconfiaron de la seguridad y organización. Juntos en el mismo saco, también Sudáfrica, anfitriona del Mundial de 2010, recibió declaraciones punzantes. El mal estaba hecho: solo tuvo una guerrilla separatista que sonar sus fusiles. Los balazos, indirectamente, rozaron la Copa del Mundo, que se efectuará cerca de Angola, en el continente “incivilizado”.
La palabrería atacó durante esa semana. Para callarla, Diego Armando Maradona, rodeado de niños en Johannesburgo, hizo gala de su acostumbrada indocilidad, y despejó dudas: “Podemos venir a jugar (…) en un país seguro, lo he visto con mis propios ojos”, declaró. ¿Se le retiró la Olimpiada a Atlanta después del atentado de Oklahoma City en 1995?
Más se perdió en Haití, que pagó cara su temprana independencia en 1804 (la primera de América Latina). Los señores salieron resentidos y nunca perdonaron la afrenta. Cedieron ante una raza inferior, según sus propios ideólogos. La Joya Azucarera escapó de las garras esclavistas, 300 mil cautivos provocaron una Revolución y conocieron la liberté (libertad en francés), hasta entonces esquiva e impensable.
Golpes de Estado, ciclones, enfermedades como el SIDA, intervenciones militares y tentáculos capitalistas prueban que allí los “terremotos” han sido de todo tipo. ¿La guerra o la paz?, después del derrocamiento de Jean Bertrand Aristide, vino en cascos azules. El disimulo pacifista en 27 mil 750 kilómetros cuadrados.
El azote del 12 de enero casi desaparece al Reino de Este Mundo. Los muertos no pueden ser contabilizados en la escala de Richter, que tampoco registra damnificados, mutilados y daños materiales. La generación perdida de niños, cuyas familias perecieron, sale en lotes de adopción. El saqueo ahora es de vidas, el único tesoro que quedó en pie en Puerto Príncipe.
Como la tierra tembló y “los negros esos” son ingobernables, soldados estadounidenses ejercen la autoridad en medio del caos. Reparten y reparten ayuda humanitaria y se llevan la mejor parte: el Occidente de La Española, que arrastra su herencia “maldita”, una marca con la carga de los males.
Ya Mackandal, ni transfigurado, puede esconderse, los árboles han sido talados para poder cocinar. De real hay mucho, de maravilloso solo perdura el vodú y el patuá. Obama sigue sin aprobar la Ley de Ajuste Haitiano. ¿Habrá espacio en la Casa Blanca?
El fatalismo “de color” sentencia el destino y viene añadido a las desgracias. Es como si lo tuvieran bien merecido; aunque sus captores los trajeron a látigo, hacinados en barcos y obligados a trabajar bajo condiciones bárbaras.
Tales desatinos son frecuentes en esta vorágine de FACEBOOK, fibra óptica, derroche de gigas y películas en 3D (tres dimensiones). Así piensa un grupo de personas que jamás leyó a Carpentier, ni vio los goles del liberiano George Weah e ignoró el confinamiento de Nelson Mandela en cárceles del apartheid y el internacionalismo cubano en Argelia, Namibia, Etiopía, Angola, Zimbabwe, Mozambique…
Todos pertenecemos a una raza: la pigmentación de la piel fue nuestra respuesta a las condiciones climatológicas y geográficas, cuando al homo sapiens salió ¡de África! a asentarse en Asia o Europa.
Los seres humanos no deben sentirse iguales y después diferentes por cuestiones de melanina. ¿Y la tiza? Fue el hijo del doctor.
Lo mismo les sucedió a los angolanos, al verse señalados por el incidente de Togo en la Copa Africana de Naciones de fútbol. La escuadra visitante abandonó la competencia con dos integrantes fallecidos, luego de ser baleado el ómnibus del seleccionado en la región angolana de Cabinda. El torneo inició sin los Gavilanes -apodo de los togoleses-, heridos antes de pisar el terreno.
Y aprovecharon los hipercríticos para arremeter, pues desconfiaron de la seguridad y organización. Juntos en el mismo saco, también Sudáfrica, anfitriona del Mundial de 2010, recibió declaraciones punzantes. El mal estaba hecho: solo tuvo una guerrilla separatista que sonar sus fusiles. Los balazos, indirectamente, rozaron la Copa del Mundo, que se efectuará cerca de Angola, en el continente “incivilizado”.
La palabrería atacó durante esa semana. Para callarla, Diego Armando Maradona, rodeado de niños en Johannesburgo, hizo gala de su acostumbrada indocilidad, y despejó dudas: “Podemos venir a jugar (…) en un país seguro, lo he visto con mis propios ojos”, declaró. ¿Se le retiró la Olimpiada a Atlanta después del atentado de Oklahoma City en 1995?
Más se perdió en Haití, que pagó cara su temprana independencia en 1804 (la primera de América Latina). Los señores salieron resentidos y nunca perdonaron la afrenta. Cedieron ante una raza inferior, según sus propios ideólogos. La Joya Azucarera escapó de las garras esclavistas, 300 mil cautivos provocaron una Revolución y conocieron la liberté (libertad en francés), hasta entonces esquiva e impensable.
Golpes de Estado, ciclones, enfermedades como el SIDA, intervenciones militares y tentáculos capitalistas prueban que allí los “terremotos” han sido de todo tipo. ¿La guerra o la paz?, después del derrocamiento de Jean Bertrand Aristide, vino en cascos azules. El disimulo pacifista en 27 mil 750 kilómetros cuadrados.
El azote del 12 de enero casi desaparece al Reino de Este Mundo. Los muertos no pueden ser contabilizados en la escala de Richter, que tampoco registra damnificados, mutilados y daños materiales. La generación perdida de niños, cuyas familias perecieron, sale en lotes de adopción. El saqueo ahora es de vidas, el único tesoro que quedó en pie en Puerto Príncipe.
Como la tierra tembló y “los negros esos” son ingobernables, soldados estadounidenses ejercen la autoridad en medio del caos. Reparten y reparten ayuda humanitaria y se llevan la mejor parte: el Occidente de La Española, que arrastra su herencia “maldita”, una marca con la carga de los males.
Ya Mackandal, ni transfigurado, puede esconderse, los árboles han sido talados para poder cocinar. De real hay mucho, de maravilloso solo perdura el vodú y el patuá. Obama sigue sin aprobar la Ley de Ajuste Haitiano. ¿Habrá espacio en la Casa Blanca?
El fatalismo “de color” sentencia el destino y viene añadido a las desgracias. Es como si lo tuvieran bien merecido; aunque sus captores los trajeron a látigo, hacinados en barcos y obligados a trabajar bajo condiciones bárbaras.
Tales desatinos son frecuentes en esta vorágine de FACEBOOK, fibra óptica, derroche de gigas y películas en 3D (tres dimensiones). Así piensa un grupo de personas que jamás leyó a Carpentier, ni vio los goles del liberiano George Weah e ignoró el confinamiento de Nelson Mandela en cárceles del apartheid y el internacionalismo cubano en Argelia, Namibia, Etiopía, Angola, Zimbabwe, Mozambique…
Todos pertenecemos a una raza: la pigmentación de la piel fue nuestra respuesta a las condiciones climatológicas y geográficas, cuando al homo sapiens salió ¡de África! a asentarse en Asia o Europa.
Los seres humanos no deben sentirse iguales y después diferentes por cuestiones de melanina. ¿Y la tiza? Fue el hijo del doctor.
jueves, 24 de diciembre de 2009
Después de Copenhague, el diluvio / Nelson Alejandro
“La verdad posee una fuerza
que supera la inteligencia
mediatizada y muchas veces desinformada
de quienes tienen en sus manos
los destinos del mundo”.
Fidel Castro
El oso polar salta de témpano en témpano. Las focas huyen. Los peces están perdidos. La cadena alimenticia conectada a Copenhague, donde la Conferencia de Naciones Unidas sobre Cambio Climático subió de tono, cuando su texto final tuvo los aplausos de pocos, la desaprobación de muchos y el humo de las limosinas aportando al efecto invernadero.
Los científicos marcan para 2015 el límite sin retorno. El nivel de los océanos, de aumentar, tragaría buena parte de los estados insulares. Olas de calor, interminables temporales de lluvias, temperaturas glaciales, fuertes nevadas, un ciclón tras otro…la Naturaleza devuelve lo que le han hecho. No es un documental apocalíptico de Discovery Channel o National Geographic. La realidad supera a la ficción: nuestro planeta puede ser el merengue en la puerta del colegio.
Obama prometió inversiones “millonarias” a los países en vías de desarrollo, evitó a las organizaciones medioambientalistas y obvió el Protocolo de Kyoto, tratado que obliga a las naciones industrializadas a recortar sus emisiones de dióxido de carbono. Las chimeneas exhalan, la Tierra suda. El acuerdo se volvió un desacuerdo, las imposiciones pasaron de moda. En tres páginas quedó secuestrado el clima.
El capitalismo juega sucio, si hay dinero por medio. En el siglo IXX, William Frederick Cody, “Búfalo Bill”, mató 4 mil 289 bisontes desde los trenes de la Union Pacific, así le quitaba las pieles y el alimento a los indios, sus rivales en el Oeste estadounidense, un área donde el ferrocarril necesitaba expandirse. Lo único que varía es la unidad, de búfalos a grados Celsius.
El fantasma que vio Chávez en aquel salón, también le salió a los primeros habitantes de Norteamérica. Y continúa desandando: contamina las aguas, devora la Amazonía, crece en industrias, envenena la atmósfera y pone en peligro a la especie humana, como expuso Fidel en 1992, en Río de Janeiro, durante la Cumbre de la Tierra.
Los miembros del ALBA sostuvieron un criterio único, al denunciar una declaración excluyente, redactada en secreto y cuyo contenido revela las incapacidades del sistema. La XV Conferencia de las Partes de la Convención Marco recibió el calificativo de farsa, según el canciller cubano Bruno Rodríguez. “Paso atrás”, “Frustración”, “Fracaso”, “Desastre”, “Vergüenza”, eso se dijo de la cita que pudo alcanzar un entendimiento.
Al globo terráqueo hay que ayudarlo, para no preguntarnos dónde jugarán los niños o tengamos que conservar un banco de imágenes, porque en 2020 del tiburón blanco solo existirán “las mil y una” películas. O veamos las islas del Pacífico como reliquias de la Atlántida y al koala sobreviviendo en peluches. Aunque el Homo sapiens llore como el Neandertal, la autodestrucción lo convertirá en testimonio fósil y tendrá el mismo destino que su “pariente” del Paleolítico.
Todavía se estudian más las hipótesis de la desaparición del mamut, que las fórmulas de desarrollo sostenible o la preservación de la flora. Preocupa el meteorito y ocupa pocas neuronas la prevención de los incendios forestales. Las soluciones dependen de voluntad y conciencia.
Televisores, con envoltorios de “material reciclable”, y hoteles “verdes” son ecológicos. La culpa fue del iceberg, no de los remaches del Titanic. El tiranosaurio (el T Rex) de Jurassic Park dio origen a las aves. ¿Habrá otra Arca de Noé que salve la biodiversidad? ¿Seguirá la arqueología la búsqueda de esa embarcación por el noreste de Turquía? ¿Cuántos delfines caerán en la redes?
El oso adelgazó. Sus reservas de grasa disminuyeron. Nada largas distancias y las focas están perdidas. De los peces, ni sombra. Su condición de Rey del Ártico en entredicho. A husmear en la basura. Después de Copenhague, el diluvio.
que supera la inteligencia
mediatizada y muchas veces desinformada
de quienes tienen en sus manos
los destinos del mundo”.
Fidel Castro
El oso polar salta de témpano en témpano. Las focas huyen. Los peces están perdidos. La cadena alimenticia conectada a Copenhague, donde la Conferencia de Naciones Unidas sobre Cambio Climático subió de tono, cuando su texto final tuvo los aplausos de pocos, la desaprobación de muchos y el humo de las limosinas aportando al efecto invernadero.
Los científicos marcan para 2015 el límite sin retorno. El nivel de los océanos, de aumentar, tragaría buena parte de los estados insulares. Olas de calor, interminables temporales de lluvias, temperaturas glaciales, fuertes nevadas, un ciclón tras otro…la Naturaleza devuelve lo que le han hecho. No es un documental apocalíptico de Discovery Channel o National Geographic. La realidad supera a la ficción: nuestro planeta puede ser el merengue en la puerta del colegio.
Obama prometió inversiones “millonarias” a los países en vías de desarrollo, evitó a las organizaciones medioambientalistas y obvió el Protocolo de Kyoto, tratado que obliga a las naciones industrializadas a recortar sus emisiones de dióxido de carbono. Las chimeneas exhalan, la Tierra suda. El acuerdo se volvió un desacuerdo, las imposiciones pasaron de moda. En tres páginas quedó secuestrado el clima.
El capitalismo juega sucio, si hay dinero por medio. En el siglo IXX, William Frederick Cody, “Búfalo Bill”, mató 4 mil 289 bisontes desde los trenes de la Union Pacific, así le quitaba las pieles y el alimento a los indios, sus rivales en el Oeste estadounidense, un área donde el ferrocarril necesitaba expandirse. Lo único que varía es la unidad, de búfalos a grados Celsius.
El fantasma que vio Chávez en aquel salón, también le salió a los primeros habitantes de Norteamérica. Y continúa desandando: contamina las aguas, devora la Amazonía, crece en industrias, envenena la atmósfera y pone en peligro a la especie humana, como expuso Fidel en 1992, en Río de Janeiro, durante la Cumbre de la Tierra.
Los miembros del ALBA sostuvieron un criterio único, al denunciar una declaración excluyente, redactada en secreto y cuyo contenido revela las incapacidades del sistema. La XV Conferencia de las Partes de la Convención Marco recibió el calificativo de farsa, según el canciller cubano Bruno Rodríguez. “Paso atrás”, “Frustración”, “Fracaso”, “Desastre”, “Vergüenza”, eso se dijo de la cita que pudo alcanzar un entendimiento.
Al globo terráqueo hay que ayudarlo, para no preguntarnos dónde jugarán los niños o tengamos que conservar un banco de imágenes, porque en 2020 del tiburón blanco solo existirán “las mil y una” películas. O veamos las islas del Pacífico como reliquias de la Atlántida y al koala sobreviviendo en peluches. Aunque el Homo sapiens llore como el Neandertal, la autodestrucción lo convertirá en testimonio fósil y tendrá el mismo destino que su “pariente” del Paleolítico.
Todavía se estudian más las hipótesis de la desaparición del mamut, que las fórmulas de desarrollo sostenible o la preservación de la flora. Preocupa el meteorito y ocupa pocas neuronas la prevención de los incendios forestales. Las soluciones dependen de voluntad y conciencia.
Televisores, con envoltorios de “material reciclable”, y hoteles “verdes” son ecológicos. La culpa fue del iceberg, no de los remaches del Titanic. El tiranosaurio (el T Rex) de Jurassic Park dio origen a las aves. ¿Habrá otra Arca de Noé que salve la biodiversidad? ¿Seguirá la arqueología la búsqueda de esa embarcación por el noreste de Turquía? ¿Cuántos delfines caerán en la redes?
El oso adelgazó. Sus reservas de grasa disminuyeron. Nada largas distancias y las focas están perdidas. De los peces, ni sombra. Su condición de Rey del Ártico en entredicho. A husmear en la basura. Después de Copenhague, el diluvio.
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