lunes, 18 de octubre de 2010

De Pelota pa’ Voly / Nelson Alejandro Rodríguez Roque

“En el colectivo que hoy se prepara, todos podrían desempeñarse como terceros o cuartos bates (…), pero en un juego necesitas lo mismo un jonrón que un batazo por detrás del corredor”.
Eduardo Martín, manager del Cuba de béisbol, hizo esta declaración a Granma el 24 de septiembre. Por esos días, sus discípulos “reventaban” el pitcheo “nica” y las estadísticas de las Series Nacionales aparentaban una preselección sin grietas, ofensivamente perfecta. Es muy útil recurrir a los archivos, las palabras impresas le dieron la razón.
Conocimos los 24 integrantes de la nómina al Premundial y Prepanamericano de Puerto Rico, cuya elección, como es usual, fue acogida por los aficionados con agrado o desacuerdo, según la lógica –relativa en materia de confección de elencos –, intereses territoriales y simpatía por algún jugador. Pero ya en Borinquen, nadie recordaba el corte definitivo o “aquella o más cual” inclusión.
La polémica de los 11 lanzadores surgió cuando a Martín se le acababan las fichas y las alineaciones variaban. Durante los pleitos de la ronda inicial, “la baja” de los maderos rondaba en los primeros innings. Con el transcurso del evento, el promedio de bateo colectivo cayó de 300, los corredores en base quedaban ahí y dar cuadrangulares era una rareza.
Cumplido el objetivo de clasificar a la próxima Copa Mundial (sin sede definida) y los Panamericanos de Guadalajara-2011, la final ante República Dominicana se prestaba para cambiar plata por oro. Amén de las “descoordinaciones” anteriores frente a quisqueyanos, estadounidenses y venezolanos, conservábamos la confianza (todavía la mantenemos para la Copa Intercontinental) en un despertar a lo Winnipeg-1999.
Volvimos a perder “el bueno”. Con la misma sintomatología: pasarse la lid completa sin producir anotaciones en abundancia y desmoronamiento del serpentinero abridor en el decisivo. Reconocer a una novena dominicana venida de menos a más, campeona de los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Mayagüez, amalgama de ex ligamayoristas y juventud. Como dijo un colega, salieron “a comerse la pelota”; Cuba también, la prensa extranjera y los internautas coincidieron al admirar la disposición sobre el terreno sintético.
De la poderosa tanda se supo poco, solo Olivera, Cepeda, Bell, y algunos “chispazos” del resto, nos llevaron a la noche triste del miércoles en San Juan, distinta a aquella de 2006, tras tumbar a Puerto Rico del Clásico Mundial.
El staff de lanzadores y la defensa funcionaron, salvo en el partido de preliminares con República Dominicana. Yorbis Borroto pudiera ser el torpedero a estabilizarse, el avileño no es out vestido de pelotero y luce seguro en el campocorto. Yulieski González (notable su relevo en el “Hiram Bithorn”), Yadier Pedroso y Freddy Asiel estuvieron a la altura de las exigencias. Vera tropezó en la discusión de la corona, previamente había tirado 13 y dos tercios sin permitir carreras limpias o regalar boletos. Nada mejor para levantarse que otra de sus disertaciones en Taichung, China Taipei, escenario de la Intercontinental.
Sí, Martín sabe que la filosofía del batazo es ventajosa, de combinarse con el juego estratégico, el llamado “chiquito”, a toques de bola, robos de almohadillas y bateo por detrás del corredor… pero como casi todos son terceros o cuartos bates.
Voy a cambiar de pelota pa’ voly: los jóvenes de Orlando Samuels demostraron actitud, en una cita planetaria “superpoblada” – 24 sextetas –, donde dos de “los escapados”, Brasil y Rusia, cedieron descaradamente en pos de avanzar. Los cruces favorecieron a los italianos, quienes llegaron a semifinales, “socorridos” por un sistema de competencia que causó descontento y le restó puntos a la Federación Internacional de ese deporte.
En la última década, Brasil ha ganado ocho Ligas Mundiales, tres Campeonatos del Mundo y un título olímpico (Atenas-2004), pocos les han hecho sombra a Bernardinho Rezende y sus pupilos. Por ello, en una hora y catorce minutos en la sala Palalottomatica de Roma, Simón, León, Fernando Hernández, Keiber Gutiérrez, Hierrezuelo, Leal…pagaron la inexperiencia en cotejos cruciales, el déficit de encuentros internacionales, el agotamiento – cuatro “tie break” – y la superioridad técnica del contrario.
“El resultado se logró además pese a las presiones de numerosos cazatalentos presentes en Italia, meca del voleibol profesional mundial”, expresó Christian Jiménez, presidente del INDER. Me quedo con su mensaje y la certeza de que los Leones aprenderán rugiendo entre fieras.

sábado, 25 de septiembre de 2010

Luces, Cámaras, ¡Goool! / Nelson Alejandro Rodríguez Roque

Cine y fútbol argentino estarán presentes en la IV Muestra Audiovisual de Iberoamérica, del 25 al 28 de octubre, incluida entre las actividades de la XVII edición de la Fiesta Iberoamericana en Holguín, dedicada al Bicentenario de la Independencia de los Pueblos de Nuestra América.
Los materiales se exhibirán en el Ateneo Cinematográfico, el Cine Martí y pantallas al aire libre de la ciudad. Según Mailán Heredia, jefa del Departamento de Promoción y Apreciación Cinematográfica, recibiremos la visita de Javier Figueroa, agregado cultural de la embajada argentina en la Isla.
Entre las ofertas más valiosas, los holguineros encontrarán largometrajes como El Camino de San Diego (Premio Especial del Jurado en el Festival de Cine de San Sebastián 2006), dirigida por Carlos Sorín, y Amando a Maradona, una coproducción con Nueva Zelanda, filmada en Cuba, Buenos Aires, Nápoles, Barcelona y Río de Janeiro, entre otros sitios, la cual repasa el afecto de las multitudes por el “Pibe de Oro”; Fútbol Argentino, documental de 1990, que aborda la historia del balompié gaucho desde sus orígenes -en el siglo XIX- hasta 1986 y Los Tres Berretines (comedia, 1933), cuyo contenido también incluye al tango, una de las pasiones de ese país.
A través de los puertos de Buenos Aires, como entretenimiento de marineros ingleses, llegó el “Más Universal” a Argentina, cuya selección absoluta ha ganado dos mundiales -1978 y 1986- y la juvenil (sub-20), seis. La FIFA, actualmente, registra allí más de dos millones de jugadores y 3 mil 377 clubes.

jueves, 2 de septiembre de 2010

La Edad de la Peseta / Nelson Alejandro Rodríguez Roque

La fraternidad reinó sobre la rivalidad. Foto: XINHUA
La adrenalina hizo buenas migas con el esparcimiento: una de cada cinco personas del mundo es adolescente, de ahí que los Primeros Juegos Olímpicos de la Juventud hayan venido como anillo al dedo. El tramo donde las hormonas “se desencadenan” halló en el deporte el estirón hacia la adultez.
Alrededor de 3 mil 600 atletas de 204 países, entre 14 y 18 años, le dieron vida a una competencia múltiple parecida a su progenitora; aunque de características disímiles, propias de la frescura y aptitudes de ese grupo etáreo.
Rompieron la rutina el baloncesto de tres contra tres (en una sola cesta), los relevos mixtos de triatlón y natación, entre otras pruebas, cuyos parientes forman parte del programa para mayores. Los muchachos se salieron del guión en 26 disciplinas que acogió Singapur, la ciudad-estado, uno de los Tigres Asiáticos, la urbe de los Tres Leones, el cuarto centro financiero del orbe.

jueves, 15 de julio de 2010

El Olimpo “da Ocupado” / Nelson Alejandro Rodríguez Roque

España subió al Olimpo el domingo. A dónde sólo siete habían podido llegar. Del Bosque y su carroza de fuego entraron a la inmortalidad futbolística. Unos centauros de Suiza quemaron las naves. Pero nadie perdió de vista al Campeón de Europa, que “erupcionaría” en cualquier momento. Marcadores calcados desde octavos hasta la final. En el “Soccer City” comenzó la fiesta, hasta que amanezca dentro de cuatro años.
La “Furia Roja” impuso su circulación del balón, accidentado por el despliegue violento de la Orange: Nigel de Jong invirtió los papeles, de mediocampista a karateca. Sus compañeros, cuchillos entre los dientes y hachas en manos (en pies), lanzaron el abordaje contra el galeón de “El Bigotón”. A la altura del minuto 116, renació la historia de la Armada Invencible. Andrés Iniesta, “El Hobbit” barcelonista, reescribió la maniobra naval.
Veintitrés héroes que llevaban el sello de favoritos y los recuerdos del “juegan como nunca y pierden como siempre”. Levantaron anclas versus Chile e izaron velas hasta Johannesburgo. El 3 y 7 de julio las escalas fueron sufridas, Paraguay y Alemania tenían intenciones de hundir sueños. Casillas, Puyol y la fórmula Tiki Taka+Villa=Seguir preservaron la travesía.
Recogieron a un pulpo que decía llamarse Paul, el cual tenía suertudos tentáculos y muchas horas de televisión “en mente”. Escucharon cantos de sirenas que sonaban a vuvuzelas, cualquier similitud con la realidad es pura coincidencia mundialista. Jabulani y Jobulani, dos hermanos de sangre ADIDAS, dieron la bienvenida en zulú y les presentaron a Shakira, una colombiana de “cintura cintura”. Desde puerto seguro vieron los restos del navío de Dunga, a Maradona regresando en bote, al Rey Otto despidiéndose y a Blatter de salvavidas.
De Lippi y Domenech se conservaron souvenires (camisetas, estampillas y banderas), desvalorizados cuando únicamente “sobrevivieron” Cannavaro y Henry. Fabio (Capello), almirante inglés de costumbres italianas, regresó alucinando con el arbitraje. Las olas devolvieron al capitán Cristiano, lo encontraron falto de gol. El amotinado Anelka despertó en las redes sociales, Rooney “encalló”, Messi nadó de vacaciones hacia una playa en Río de Janeiro, y Drogba y Eto’o andan desaparecidos.
A océano revuelto, ganancia de pescadores: Forlán y Uruguay tocaron tierra firme. El del Atlético de Madrid capturó la distinción individual más importante de la Copa del Mundo, galardón que habitualmente “bendice” a los cracks (él no lo es). Müller se puso el Botín de Oro (era su número) y resultó la revelación. Los honores de la portería iban con nombre y apellidos, Iker Casillas, el mejor sin discusión; relevó al maestro Buffon, aunque Stekelemburg ahogó los gritos de Ramos, Fábregas...
Sudáfrica-2010 vivió la intensidad de aquellas tormentas en alta mar o las leyendas homéricas, de piratas y semidioses. El cine Yara, en Ciudad de La Habana (podríamos encontrar variantes holguineras en 2014), dejó constancia. Todos hicimos un Doctorado en fútbol. Yo seguiré esperando mi mundial.

viernes, 18 de junio de 2010

Tu Vuvuzela Aquí / Nelson Alejandro Rodríguez Roque

Tocó las puertas de FIFA y “al fin” llegó el momento. La cuna de la Humanidad es más que jirafas, niños soldados y paludismo. Una multiplicidad de pueblos y culturas hace suyo el Mundial sudafricano. Si la Reina Isabel bailó danzón, hasta Cleopatra o Tarzán hubieran preferido Waka Waka.
Seydou Sanogo admira al tocayo y coterráneo Keita, integrante del laureado y mediático Barcelona F.C. Vestía una camiseta de las Águilas de Bamako (así conocen al seleccionado de Malí), cuando expresó: “No importa que mi país esté fuera, es un orgullo, ya que hay personas que tienen un concepto errado del continente. Se demuestra que no somos solamente guerra y hambre. Podemos ser grandes y darle gloria al mundo”.
Al igual que su compatriota Sanogo, Samba Konare estudia Medicina en sexto año en la Universidad de Ciencias Médicas Mariana Grajales y está impactado con las dimensiones del certamen. Incluso, dio sus pronósticos: “Espero más de Costa de Marfil, tiene condiciones para seguir adelante. Después pienso en Sudáfrica, sus jugadores jóvenes y la localía son fortalezas”.
“Es positiva la idea de darles oportunidades a otras naciones, de integrarse a eventos tan importantes”, comentó Tania Gatica, alumna de la “Mariana Grajales” y quien, como mexicana apoya al Tri de Javier Aguirre. “Hemos progresado bastante, somos futbolistas por excelencia, podemos avanzar”.
La “Messidependencia” del firmamento de Maradona inquieta a los parciales de la Celeste y Blanca. “Vi buen ambiente, un grupo solidario en el terreno. El equipo gira alrededor de todos”, explicó el argentino Wálter Atilio, que se prepara como fisioterapeuta y es hincha de Boca Juniors.
Desde EE.UU. ‘94, con “El Diablo” Etcheverry entonado, Bolivia no afina en mundiales. Sin embargo, otro aspirante a galeno, el boliviano Juan José Vargas, señaló: “Alemania me gustó, pero hay que ver cómo funciona ante elencos más fuertes”. Silvio Daniel Yudis, de Paraguay, se inclinó por Inglaterra, “ha causado buena impresión, el error del portero le facilitó el marcador a los estadounidenses”.
El hijo de Edesio Alejandro pedía un gol e Higuaín le dio tres. Vamos a ver si lo imitan otros “depredadores”. Un enjambre ameniza el once contra once y “zarandea” panales de acero y concreto. A soplar las vuvuzelas (trompetas), This time for Africa.

viernes, 11 de junio de 2010

Andar Sudáfrica / Nelson Alejandro Rodríguez Roque

A estas alturas se ha dicho y escrito a montones sobre la Copa del Mundo. La prensa “refritó” las rítmicas caderas de Shakira, el “Yerbatero” de Juanes y los abrazos de Zakumi, un leopardo teñido de verde que prosigue la pasarela de mascotas. Los Bafana Bafana, el Tri, la Celeste y los Les Bleus generaron los primeros “corre corres” informativos.
El Mundial me suena a zoológico, pues azuzar Elefantes, Leones, Tigres y Águilas (sean verdes o blancas, nigerianas o serbias) se las trae. Los Zorros de Argelia son del desierto, pero “cantan” en Francia, Alemania, Italia… Y para gusto se han hecho las tonalidades (lo de colores está muy manido): Albirroja, Albiceleste o Auriverde. Guerreros, Indomables, Samuráis y Estrellas, de lo último hay por arrobas.
Jabulani, descrito como un cuerpo de trayectoria enigmática y malmirado por la clientela, se interpone entre el Sol y la Tierra. Para observar el fenómeno se puede prescindir de telescopios y gafas especiales. Eclipse de goles hasta el 11 de julio, visible en cualquier punto del globo, de noche, de día y de madruga’.
Los marcianos llegaron ya, porque Messi, Cristiano y Ribery están en competencia. Siempre habrá un despistado(a) que confunda alguna nave y pregunte por Suecia e Ibrahimovic, por Rusia y Arshavin, e insista en la invencibilidad de Trinidad y Tobago. Habrá quien le exija a su memoria (no a la Flash), al porfiar los tres tronos de Eslovaquia.
Otros serán camaleónicos en sus predilecciones, en fase de grupos llevan sombreros mexicanos, sacarán castañuelas en cuartos de final, y tomarán mate o servirán té frente a Brasil. Hasta cierto acento portuñol, menú italiano -mucha pizza y espaguetis- y palabritas en alemán, asomarán en eso de llevarse por Queiroz, Del Bosque, Lippi y Joachim Loew.
Todos las miradas en España. El Olé de la Eurocopa-2008 y el paso chévere en las eliminatorias están frescos. Se le ha achacado siempre la falta de Furia Roja. La gran duda es el punta Fernando Torres, que arrastra una lesión, y su acople con Villa. El mediocampo es de película: Iniesta, Fábregas, los dos Xavi (Hernández y Alonso) y Silva; con Iker encasillado en el arco.
Aunque tilden a Dunga de pragmático, estricto y enemigo del jogo bonito, los éxitos en la Copa América-2007, la Confederaciones del año pasado y el paseo clasificatorio en Sudamérica, lo ponen por las nubes; su única mancha en el expediente, la despedida argentina en Beijing-2008, con la sub-23. El gran referente es Kaká, quien puede asociarse a Luis Fabiano, Robinho y Ramirez, un trío de compadres al que ningún elenco quiere escucharle un recital.
A Maradona le dieron “una papa caliente” y, acostumbrado a retarse a sí mismo, guía desde el banquillo a “La Pulga”, “El Apache” o “El Pipita”, ¿Cómo los neutralizarán? Otra tranquilidad es que posee armas de distinto calibre y un Ángel (Di María) y una “Bruja” bajo la manga. ¿Hará hoy Nigeria el cuento?
Alemania reformó la plantilla a base de tanquecitos (diminutivo de Beckenbauer y Bierhoff), futbolistas jóvenes de menos físico, mayor movilidad y creación: Marko Marin, Mesut Özil, Cacau y Müller. Phillip Lahm, Schweinsteiger y Podolski alinearon en 2006 y ahora repiten en un plantel con genes de campeones.
La Inglaterra de Capello se debilitó, a raíz de la lesión de Rio Ferdinand; la afición “le lloró todo un río”, mas tiene que encomendarse a Rooney, Lampard, Gerrard y el novelero Terry. Holanda continúa su Mecánica Orange (Naranja). Van Persie dónde pone el ojo…, Van Bommel como el vino, y Sneidjer, Robben y Van der Vaart en alza.
Italia y Francia, en horas bajas. Los de la península de La Bota impacientan, ya que no levantan cabeza. Para resucitar la Squadra, invocarán a la magia de Pirlo, las ganas del gladiador Cannavaro y al Cattenaccio como escudo. La Era Domenech toca fondo, el tiro de gracia pudieran dárselo México, Uruguay y el anfitrión. Portugal salió de una -Pepe estará-, pa’ entrar en otra, el adiós de Nani; Ronaldo o Ronaldo, por ahí va lo “que le queda por vivir”.
Costa de Marfil quiere ser profeta en su continente, se rumora la presencia de Drogba contra los lusitanos; Chile, Serbia, EE.UU., Paraguay y Dinamarca son espinosos, difíciles de “masticar”.
De Pretoria voy para Ciudad del Cabo, llego a Durban voy para Johannesburgo, discúlpeme Compay por versionarle. Andar Sudáfrica es cosa seria. A estas alturas todavía digo y escribo. Estalló el Mundial, sálvese quién pueda.

domingo, 30 de mayo de 2010

Desgranando Mundiales / Nelson Alejandro Rodríguez Roque

Les ha dado a algunos futbolistas por decir: “Este será mi mundial”, en clara alusión a Sudáfrica-2010. Una especie de grito de guerra para animarse e ilusionar a la hinchada, un augurio antes de caer en emociones, lágrimas o alzar el trofeo.
Lo curioso es que todos deseamos lo mismo, algo como “yo también quiero patear un gol”. Este síndrome dura un mes y saca 64 ronchas. Aparece cada cuatro años, sus síntomas son hermanamiento televisivo, abstracción total (incluye descartar expediciones al mercado) y pupila dilatada de pentágonos.
En su estado avanzado puedes creerte Messi o Cristiano Ronaldo, minimizar la trigonometría -nos sucedió a muchos en la Vocacional- e incluso exceptuarte de la saturación industrialista (casos aislados). Para prevenir, especialistas recomiendan apartarse de la canchita del barrio, evitar partidos en vivo y nunca ajustar tu reloj por el huso horario de Johannesburgo (fase crítica).
Mis mundiales empiezan en el ‘86, cuando donde dije Dios digo Diego y la mano, además de una genialidad maradoniana (evadió a medio mundo), rompió las pretensiones inglesas. Argentina vengó en el terreno el robo de Las Malvinas. Venció a los alemanes en la final y México se convirtió en el único país que había organizado dos Copas hasta entonces.
Éramos tan niños. Codesal pitó un penal inoportuno y decidió Italia ‘90. Goycochea vio pasar el disparo de Brehme. Alemania le daba la vuelta triunfal al Estadio Olímpico de Roma, mientras El Pibe lloraba. Hubo rugidos universales, los Leones Indomables de Camerún mordieron los cuartos de final, África encendía la mecha.
Romario, Bebeto, Taffarel, Dunga y Branco, los más buscados de EE.UU ‘94. El Scracht alcanzó el tetracampeonato, luego de una espera de 24 años, que para la Selecao son mucho con demasiado. Baggio remató lejos del arco y el 17 de julio la Azzurri zozobró en el Rose Bowl. Un México combativo vendió cara su eliminación ante Bulgaria, unos vikingos “no tuvieron que hacerse los suecos” y Oleg Salenko enredó cinco esféricas. Maradona dio positivo a Efedrina, el reglamento lo separó y se frustró la coronación celeste y blanca.
Treinta y dos equipos conformaron el actual formato en Francia ‘98. Los galos destrozaron a Paraguay, en trabado choque que concluyó con una diana de oro -la primera en la historia-, de Laurent Blanc, en el minuto 113. El controvertido Chilavert cobraba tiros libres y regresaba bajo los tres palos, Jamaica aportó su reggae y la Croacia de Davor Suker despachó a los germanos. Ronaldo, “El Fenómeno”, padeció de repentinas convulsiones previas al encuentro decisivo. La generación francesa más exitosa, con Zidanne, Bhartez, Thuram, Lizarazu o Desailly (Henry y Trezeguet eran “embriones”), ganó categóricamente.
Asia se pintaba sola, un mercado en crecimiento (yo ya había crecido todo lo que iba a crecer), millones de fans fotografiándose con Beckham, adoptando sus inestables peinados, y adolescentes que asumían los gestos pop de Victoria Adams, la ex Spice Girl. En Japón-Corea del Sur 2002, nos enteramos del bautizo de una pelota, porque la Fevernova se movía rápida “y furiosa”. El arbitraje errado -escandaloso sería mejor- consagró a los coreanos, quienes discutieron el tercer escalón frente a la “milagrosa” Turquía. Brasil recurrió al alfabeto y las cuatro R, Ronaldo, Rivaldo, Ronaldinho y Roberto Carlos, proporcionaron el quinto título.
Lippi rescató a La Azzurra, que le debía a los tiffosis una victoria. Zidanne perdió los estribos y cabeceó a Materrazzi. El astrólogo Domenech se guió por las estrellas, bueno, fueron sus astros los que le salvaron de estrellarse. En Alemania-2006, debutaron Elefantes marfileños e Italia despidió al anfitrión. España se empapó sobre lo mojado. Los verdeamarelos ahogados en su endiosamiento. La Legión Romana peleó disciplinadamente: “El Loco” Buffon blindó la portería, Cannavaro marcó como una sombra, Gattuso “dio leña” y Del Piero, Totti y Luca Toni pusieron dinamita delante.
Terminó el recorrido y Sudáfrica está ansiosa, sabe que vienen 31 a visitarle. Los Bafana Bafana -apelativo del plantel de casa- por salir vivos de la primera ronda. Jabulani, el balón oficial, ha sido presentado en alemán, inglés, francés, español, zulú…A Messi le duele la uña y Google echa barriga informativa.
Leo el cronograma para sumarle seis horas a mi tiempo real (la diferencia entre Pretoria y Holguín), verifico el posible pareo de los cruces, hago catarsis en la cuadra y olvido el nombre del primera base de Industriales. Defiendo que el televisor es “como de la familia”. Percibo que me cogió lo que anda: Este será mi Mundial.