domingo, 30 de mayo de 2010

Desgranando Mundiales / Nelson Alejandro Rodríguez Roque

Les ha dado a algunos futbolistas por decir: “Este será mi mundial”, en clara alusión a Sudáfrica-2010. Una especie de grito de guerra para animarse e ilusionar a la hinchada, un augurio antes de caer en emociones, lágrimas o alzar el trofeo.
Lo curioso es que todos deseamos lo mismo, algo como “yo también quiero patear un gol”. Este síndrome dura un mes y saca 64 ronchas. Aparece cada cuatro años, sus síntomas son hermanamiento televisivo, abstracción total (incluye descartar expediciones al mercado) y pupila dilatada de pentágonos.
En su estado avanzado puedes creerte Messi o Cristiano Ronaldo, minimizar la trigonometría -nos sucedió a muchos en la Vocacional- e incluso exceptuarte de la saturación industrialista (casos aislados). Para prevenir, especialistas recomiendan apartarse de la canchita del barrio, evitar partidos en vivo y nunca ajustar tu reloj por el huso horario de Johannesburgo (fase crítica).
Mis mundiales empiezan en el ‘86, cuando donde dije Dios digo Diego y la mano, además de una genialidad maradoniana (evadió a medio mundo), rompió las pretensiones inglesas. Argentina vengó en el terreno el robo de Las Malvinas. Venció a los alemanes en la final y México se convirtió en el único país que había organizado dos Copas hasta entonces.
Éramos tan niños. Codesal pitó un penal inoportuno y decidió Italia ‘90. Goycochea vio pasar el disparo de Brehme. Alemania le daba la vuelta triunfal al Estadio Olímpico de Roma, mientras El Pibe lloraba. Hubo rugidos universales, los Leones Indomables de Camerún mordieron los cuartos de final, África encendía la mecha.
Romario, Bebeto, Taffarel, Dunga y Branco, los más buscados de EE.UU ‘94. El Scracht alcanzó el tetracampeonato, luego de una espera de 24 años, que para la Selecao son mucho con demasiado. Baggio remató lejos del arco y el 17 de julio la Azzurri zozobró en el Rose Bowl. Un México combativo vendió cara su eliminación ante Bulgaria, unos vikingos “no tuvieron que hacerse los suecos” y Oleg Salenko enredó cinco esféricas. Maradona dio positivo a Efedrina, el reglamento lo separó y se frustró la coronación celeste y blanca.
Treinta y dos equipos conformaron el actual formato en Francia ‘98. Los galos destrozaron a Paraguay, en trabado choque que concluyó con una diana de oro -la primera en la historia-, de Laurent Blanc, en el minuto 113. El controvertido Chilavert cobraba tiros libres y regresaba bajo los tres palos, Jamaica aportó su reggae y la Croacia de Davor Suker despachó a los germanos. Ronaldo, “El Fenómeno”, padeció de repentinas convulsiones previas al encuentro decisivo. La generación francesa más exitosa, con Zidanne, Bhartez, Thuram, Lizarazu o Desailly (Henry y Trezeguet eran “embriones”), ganó categóricamente.
Asia se pintaba sola, un mercado en crecimiento (yo ya había crecido todo lo que iba a crecer), millones de fans fotografiándose con Beckham, adoptando sus inestables peinados, y adolescentes que asumían los gestos pop de Victoria Adams, la ex Spice Girl. En Japón-Corea del Sur 2002, nos enteramos del bautizo de una pelota, porque la Fevernova se movía rápida “y furiosa”. El arbitraje errado -escandaloso sería mejor- consagró a los coreanos, quienes discutieron el tercer escalón frente a la “milagrosa” Turquía. Brasil recurrió al alfabeto y las cuatro R, Ronaldo, Rivaldo, Ronaldinho y Roberto Carlos, proporcionaron el quinto título.
Lippi rescató a La Azzurra, que le debía a los tiffosis una victoria. Zidanne perdió los estribos y cabeceó a Materrazzi. El astrólogo Domenech se guió por las estrellas, bueno, fueron sus astros los que le salvaron de estrellarse. En Alemania-2006, debutaron Elefantes marfileños e Italia despidió al anfitrión. España se empapó sobre lo mojado. Los verdeamarelos ahogados en su endiosamiento. La Legión Romana peleó disciplinadamente: “El Loco” Buffon blindó la portería, Cannavaro marcó como una sombra, Gattuso “dio leña” y Del Piero, Totti y Luca Toni pusieron dinamita delante.
Terminó el recorrido y Sudáfrica está ansiosa, sabe que vienen 31 a visitarle. Los Bafana Bafana -apelativo del plantel de casa- por salir vivos de la primera ronda. Jabulani, el balón oficial, ha sido presentado en alemán, inglés, francés, español, zulú…A Messi le duele la uña y Google echa barriga informativa.
Leo el cronograma para sumarle seis horas a mi tiempo real (la diferencia entre Pretoria y Holguín), verifico el posible pareo de los cruces, hago catarsis en la cuadra y olvido el nombre del primera base de Industriales. Defiendo que el televisor es “como de la familia”. Percibo que me cogió lo que anda: Este será mi Mundial.

viernes, 23 de abril de 2010

El Bicentenario Atraganta / Nelson Alejandro Rodríguez Roque

Quiso la casualidad que el Bicentenario de Nuestra América coincidiera en aniversario con el escarmiento de Playa Girón, donde mercenarios despedidos por Somoza pretendían limpiarles el camino a las tropas estadounidenses, para apagar un foco rebelde y tropicalizar la Guerra Fría.
Bien lejos de sus supuestos teatros de operaciones, en el Kremlin o la Plaza Roja, cocineros “arrepentidos” y “casquitos” con sotanas corrieron en desbandada entre el mangle miliciano. Ex batistianos, burgueses y terroristas engrosaron el contingente que desprestigió a la Administración Kennedy. Les causaba roncha eso de alfabetizar en el monte, repartir el latifundio o poner vacunas...
Días antes de la IX Cumbre del ALBA, Obama, sonriente de oreja a oreja, desayunó en casa de los Estefan (Gloria y Emilio), junto a otros comensales. Si en Caracas hablaron de unión y renacer, en Miami la sobremesa fue anticubana y recaudadora. Ellos incitan huelgas de hambre, pero se dan el atracón, el papel de kamikazes y blogueras calumniadoras que lo hagan otros; es más fácil enviar mensualidades, vivir del cuento de Hadas de Blanco, chillar desde Radio Martí y cantar en “motivitos hispánicos”, mientras deportan una pandilla (significado migratorio de familia) salvadoreña, enviudan las iraquíes, enlutan una boda afgana o muere un coyote (mexicano) en la frontera.
Las conmemoraciones del inicio de las luchas independentistas en 1810 tuvieron eco en Turquía, Egipto o China, lo que dice mucho de aquellos criollos que desacataron al Rey Fernando y dejaron de hincarse ante su alteza. Miranda, Bolívar, San Martín, Sucre, O’Higgins, forjadores de repúblicas. Otras generaciones les seguirían: Martí, Sandino, Allende o Torrijos. Ayacucho, Carabobo, Junín, Pichincha, Dos Ríos, La Moneda y el Canal de Panamá, las batallas son los siglos al pie del cañón o la disputa diplomática.
El Libertador nunca salió de su laberinto; en Santa Marta quedaron sus sueños integracionistas, que despertaron en el desfile cívico militar y las banderas latinoamericanas sin barras y estrellas o monarquías nostálgicas. Una nueva emancipación de soldados, ajenos a comandos antiguerrilleros, bases militares extranjeras y cursos pentagonales.
Bolivia organizó la Conferencia Mundial sobre Cambio Climático, porque la Pachamama –la Madre Tierra– tiene hijos ingratos, bárbaros de tratamiento VIP (Gente Muy Importante), pero también concibió personas concientes, previsoras de la contaminación y el consumismo. El sabor amargo de Copenhague todavía está en el paladar medioambientalista.
Ya tuvieron oportunidades los ricos, ahora dejen dialogar a los pueblos. En Cochabamba debatieron desde el Sur, como para recordar los recursos naturales que han robado en dos centurias los actuales usurpadores; continuidad de una penetración aferrada al oro y la plata (ahora petróleo y gas), cual deslumbrados virreyes o capitanes generales.
Pero era preferible en pantalla el colapso en los aeropuertos europeos, llenos de pasajeros impacientes, a la espera del “adormecimiento” de un volcán islandés; el análisis repetitivo del esquema de Mourinho para desinflar al Barcelona en la Champions League, las pistas del ingreso hospitalario de Luis Miguel y el estreno de la adaptación cinematográfica de Alicia en el País de las Maravillas.
El Imperio arremete, sus detestables métodos tienen un solo objetivo, de-
sacreditar a la Revolución Cubana. Alienta el suicidio de delincuentes comunes, pues necesita “mártires” de su fracasada “oposición” interna. Organiza grupúsculos de mujeres, con el objetivo de efectuar marchas estériles. La hostilidad es feroz. Impulsa la subversión, una táctica empleada en cercenar el campo socialista de Europa del Este.
En la nutritiva reunión de Obama nadie mencionó el Bicentenario, a eso pónganle el cuño. Para qué importunar, la campaña mediática y el odio tenían prioridad entre café y café. Prometer votos en el Sur de la Florida –tradicionalmente republicano–, reforzar el Bloqueo y envenenar al Premio Nobel, ¿de la Paz o la Guerra?, fueron razones para enternecerse en hipocresías.
Después vinieron las Reflexiones de Fidel sobre la Hermandad y aterrizaron en Maiquetía: Raúl, Daniel, Correa, Evo, Gonzálvez…Cristina, y aplaudieron al Comandante Ramiro en la Asamblea Nacional, por sus vivencias en la Columna del Che. Chávez respondió solidario, porque en Caracas se esbozó por primera vez la idea de una sola patria. Y no habrá que esperar más, la posición futura es el hacer de hoy. Sigan desayunando, el Bicentenario atraganta.

viernes, 9 de abril de 2010

Es mejor prevenir / Nelson Alejandro Rodríguez Roque

Expertos del departamento provincial de Sismología, perteneciente al Centro Nacional de Investigaciones de la especialidad -radicado en Santiago de Cuba-, imparten conferencias a solicitud de entidades y organismos interesados en la vulnerabilidad ante ese tipo de fenómenos y la aplicación de políticas adecuadas de enfrentamiento.
Desde el 2000, el Departamento ha desarrollado seminarios, círculos de interés y simulacros de acciones en Holguín, Moa y Gibara, para perfeccionar la preparación en caso de terremotos e incrementar los conocimientos. Los sismómetros del mundo han estado alertas después de las fatalidades de Haití (12 de enero) y Chile (27 de febrero).
“La reducción de desastres adquiere una gran importancia. Los pobladores tienen que saber qué hacer antes, durante y después del sismo, porque es imposible pronosticar el momento de ocurrencia del mismo”, explicó el geólogo Nicolás Vega.
Los eventos telúricos suceden cuando las rocas no pueden retener determinada acumulación de energía y la liberan; son medidos en magnitud (escala de Richter) e intensidad, de acuerdo al efecto que provocan en personas e infraestructuras.
El movimiento en la falla de Bartlet -al Sur del país-, que se extiende desde el Paso de los Vientos hasta el Golfo de Honduras, causó la sacudida del 20 de marzo, con una intensidad de VI grados en la Escala Macrosísmica, perceptible principalmente en Santiago de Cuba, Guantánamo y Granma, aunque también en localidades del Este de nuestro territorio e incluso el municipio cabecera.
Vecinos de Velasco y Bocas en Gibara, y otros sitios de la geografía tunera, sintieron un temblor el pasado 4 de marzo a las 11:14 pm, localizado en los 21.15 grados de latitud Norte y 76.38 de longitud Oeste, de magnitud 2.5 en la escala de Richter. Se trata de un proceso normal, según Vega, pues esa región está bajo la influencia de la zona sismogeneradora Cubitas y el planeta manifiesta su fuerza interna.
“Si desconoces la amenaza no te preparas”, comentó el especialista, que informó que anualmente son apreciables en la Isla unos 12 terremotos y mil 319 en el mundo, similares al del 20 de marzo en el área oriental. Ya desde principios del siglo XVI se reportan episodios telúricos cubanos.
La historia recuerda terremotos en la ciudad de Holguín (1912) y Gibara (1914), de IV y VII grados de intensidad, respectivamente, y un incremento de actividades sísmicas en Moa a partir de 1992.
Sin menospreciar niveles de vibración o lejanía cronológica, el personal de las tres estaciones sismológicas de la provincia observa con detenimiento cualquier anomalía y expande sus experiencias. Son momentos para pertrecharnos de reflexiones sobre el tema y no ver lo que ocurrió en Haití o Chile como premonición del maltratado calendario maya o escena del filme norteamericano 2012.

lunes, 1 de febrero de 2010

¿Quién tiró la tiza? / Nelson Alejandro Rodríguez Roque

Decía así: ¿Quién tiró la tiza? El negro ese. Un grupo cubano de rap bromeaba con una situación X en un aula, donde el que pagaba los platos rotos era el hijo del constructor, cuando otro muchacho utilizaba la pizarra de polígono de tiro. El tema pegó más por letra que ritmo; pero la imputación fue centro de debate.
Lo mismo les sucedió a los angolanos, al verse señalados por el incidente de Togo en la Copa Africana de Naciones de fútbol. La escuadra visitante abandonó la competencia con dos integrantes fallecidos, luego de ser baleado el ómnibus del seleccionado en la región angolana de Cabinda. El torneo inició sin los Gavilanes -apodo de los togoleses-, heridos antes de pisar el terreno.
Y aprovecharon los hipercríticos para arremeter, pues desconfiaron de la seguridad y organización. Juntos en el mismo saco, también Sudáfrica, anfitriona del Mundial de 2010, recibió declaraciones punzantes. El mal estaba hecho: solo tuvo una guerrilla separatista que sonar sus fusiles. Los balazos, indirectamente, rozaron la Copa del Mundo, que se efectuará cerca de Angola, en el continente “incivilizado”.
La palabrería atacó durante esa semana. Para callarla, Diego Armando Maradona, rodeado de niños en Johannesburgo, hizo gala de su acostumbrada indocilidad, y despejó dudas: “Podemos venir a jugar (…) en un país seguro, lo he visto con mis propios ojos”, declaró. ¿Se le retiró la Olimpiada a Atlanta después del atentado de Oklahoma City en 1995?
Más se perdió en Haití, que pagó cara su temprana independencia en 1804 (la primera de América Latina). Los señores salieron resentidos y nunca perdonaron la afrenta. Cedieron ante una raza inferior, según sus propios ideólogos. La Joya Azucarera escapó de las garras esclavistas, 300 mil cautivos provocaron una Revolución y conocieron la liberté (libertad en francés), hasta entonces esquiva e impensable.
Golpes de Estado, ciclones, enfermedades como el SIDA, intervenciones militares y tentáculos capitalistas prueban que allí los “terremotos” han sido de todo tipo. ¿La guerra o la paz?, después del derrocamiento de Jean Bertrand Aristide, vino en cascos azules. El disimulo pacifista en 27 mil 750 kilómetros cuadrados.
El azote del 12 de enero casi desaparece al Reino de Este Mundo. Los muertos no pueden ser contabilizados en la escala de Richter, que tampoco registra damnificados, mutilados y daños materiales. La generación perdida de niños, cuyas familias perecieron, sale en lotes de adopción. El saqueo ahora es de vidas, el único tesoro que quedó en pie en Puerto Príncipe.
Como la tierra tembló y “los negros esos” son ingobernables, soldados estadounidenses ejercen la autoridad en medio del caos. Reparten y reparten ayuda humanitaria y se llevan la mejor parte: el Occidente de La Española, que arrastra su herencia “maldita”, una marca con la carga de los males.
Ya Mackandal, ni transfigurado, puede esconderse, los árboles han sido talados para poder cocinar. De real hay mucho, de maravilloso solo perdura el vodú y el patuá. Obama sigue sin aprobar la Ley de Ajuste Haitiano. ¿Habrá espacio en la Casa Blanca?
El fatalismo “de color” sentencia el destino y viene añadido a las desgracias. Es como si lo tuvieran bien merecido; aunque sus captores los trajeron a látigo, hacinados en barcos y obligados a trabajar bajo condiciones bárbaras.
Tales desatinos son frecuentes en esta vorágine de FACEBOOK, fibra óptica, derroche de gigas y películas en 3D (tres dimensiones). Así piensa un grupo de personas que jamás leyó a Carpentier, ni vio los goles del liberiano George Weah e ignoró el confinamiento de Nelson Mandela en cárceles del apartheid y el internacionalismo cubano en Argelia, Namibia, Etiopía, Angola, Zimbabwe, Mozambique…
Todos pertenecemos a una raza: la pigmentación de la piel fue nuestra respuesta a las condiciones climatológicas y geográficas, cuando al homo sapiens salió ¡de África! a asentarse en Asia o Europa.
Los seres humanos no deben sentirse iguales y después diferentes por cuestiones de melanina. ¿Y la tiza? Fue el hijo del doctor.

jueves, 24 de diciembre de 2009

Después de Copenhague, el diluvio / Nelson Alejandro


“La verdad posee una fuerza



que supera la inteligencia


mediatizada y muchas veces desinformada


de quienes tienen en sus manos


los destinos del mundo”.

Fidel Castro

El oso polar salta de témpano en témpano. Las focas huyen. Los peces están perdidos. La cadena alimenticia conectada a Copenhague, donde la Conferencia de Naciones Unidas sobre Cambio Climático subió de tono, cuando su texto final tuvo los aplausos de pocos, la desaprobación de muchos y el humo de las limosinas aportando al efecto invernadero.
Los científicos marcan para 2015 el límite sin retorno. El nivel de los océanos, de aumentar, tragaría buena parte de los estados insulares. Olas de calor, interminables temporales de lluvias, temperaturas glaciales, fuertes nevadas, un ciclón tras otro…la Naturaleza devuelve lo que le han hecho. No es un documental apocalíptico de Discovery Channel o National Geographic. La realidad supera a la ficción: nuestro planeta puede ser el merengue en la puerta del colegio.
Obama prometió inversiones “millonarias” a los países en vías de desarrollo, evitó a las organizaciones medioambientalistas y obvió el Protocolo de Kyoto, tratado que obliga a las naciones industrializadas a recortar sus emisiones de dióxido de carbono. Las chimeneas exhalan, la Tierra suda. El acuerdo se volvió un desacuerdo, las imposiciones pasaron de moda. En tres páginas quedó secuestrado el clima.
El capitalismo juega sucio, si hay dinero por medio. En el siglo IXX, William Frederick Cody, “Búfalo Bill”, mató 4 mil 289 bisontes desde los trenes de la Union Pacific, así le quitaba las pieles y el alimento a los indios, sus rivales en el Oeste estadounidense, un área donde el ferrocarril necesitaba expandirse. Lo único que varía es la unidad, de búfalos a grados Celsius.
El fantasma que vio Chávez en aquel salón, también le salió a los primeros habitantes de Norteamérica. Y continúa desandando: contamina las aguas, devora la Amazonía, crece en industrias, envenena la atmósfera y pone en peligro a la especie humana, como expuso Fidel en 1992, en Río de Janeiro, durante la Cumbre de la Tierra.
Los miembros del ALBA sostuvieron un criterio único, al denunciar una declaración excluyente, redactada en secreto y cuyo contenido revela las incapacidades del sistema. La XV Conferencia de las Partes de la Convención Marco recibió el calificativo de farsa, según el canciller cubano Bruno Rodríguez. “Paso atrás”, “Frustración”, “Fracaso”, “Desastre”, “Vergüenza”, eso se dijo de la cita que pudo alcanzar un entendimiento.
Al globo terráqueo hay que ayudarlo, para no preguntarnos dónde jugarán los niños o tengamos que conservar un banco de imágenes, porque en 2020 del tiburón blanco solo existirán “las mil y una” películas. O veamos las islas del Pacífico como reliquias de la Atlántida y al koala sobreviviendo en peluches. Aunque el Homo sapiens llore como el Neandertal, la autodestrucción lo convertirá en testimonio fósil y tendrá el mismo destino que su “pariente” del Paleolítico.
Todavía se estudian más las hipótesis de la desaparición del mamut, que las fórmulas de desarrollo sostenible o la preservación de la flora. Preocupa el meteorito y ocupa pocas neuronas la prevención de los incendios forestales. Las soluciones dependen de voluntad y conciencia.
Televisores, con envoltorios de “material reciclable”, y hoteles “verdes” son ecológicos. La culpa fue del iceberg, no de los remaches del Titanic. El tiranosaurio (el T Rex) de Jurassic Park dio origen a las aves. ¿Habrá otra Arca de Noé que salve la biodiversidad? ¿Seguirá la arqueología la búsqueda de esa embarcación por el noreste de Turquía? ¿Cuántos delfines caerán en la redes?
El oso adelgazó. Sus reservas de grasa disminuyeron. Nada largas distancias y las focas están perdidas. De los peces, ni sombra. Su condición de Rey del Ártico en entredicho. A husmear en la basura. Después de Copenhague, el diluvio.

domingo, 8 de noviembre de 2009

Unidas con Lazos / Nelson Alejandro

“Soy desierto, selva, nieve y volcán
y al andar dejo mi estela,
el rumor del llano en una canción,
que me desvela”.
La Democracia fue, por mucho tiempo, la fachada en Latinoamérica. Maquilló golpes de estado y “pasó la pelota” entre “barrigas llenas”. Se alternaban los mandatos de diferentes partidos, ideológicamente similares; como demócratas y republicanos, así lo hacían, en Venezuela, Acción Democrática y COPEI, desde el Pacto de Punto Fijo en 1958.
Gloria al Bravo Pueblo que el yugo lanzó,
la ley respetando la virtud y honor.
Hugo Chávez salió en su camioneta en 1998, con un altavoz, y proclamó a los cuatro vientos las ideas del Libertador. “Adecos” y “copeianos” tuvieron que apearse. La Revolución Bolivariana terminó con aquel “quítate tú, pa’ ponerme yo”.
Esperaban comprar al joven oficial de Barinas, para que se perfumara de dólares y brindara desde el hotel Caracas Hilton (en aquel momento, propiedad norteamericana); aunque los cerros ardieran y el Caracazo de 1989 estuviera impune. Chávez resultó ser un líder y la Marea Roja lo apoyó ante cada ataque oligárquico. Llamó padre a Fidel y se atrevió a decir verdades en la ONU.
En abril de 2002, la oposición reaccionaria amenazó con bombardear el palacio de Miraflores y secuestró al Presidente. Lo que bien se aprende, en la Escuela de Las Américas, nunca…Fingieron tiroteos, juramentaron a Carmona “El Breve”, “ni una gota de petróleo para Cuba” y nuestra sede diplomática, asediada.
"¡Abajo Cadenas! ¡Abajo Cadenas!"
gritaba el señor, gritaba el señor,
y el pobre en su choza Libertad pidió.
Después corrieron hacia las embajadas, se fugaron a Miami, solicitaron asilo, cuando el pueblo y las Fuerzas Armadas los sacaron del poder. Venezolana de Televisión rescató sus transmisiones y el mundo supo que la intentona había fracasado. El Teniente-Coronel regresó, ¡no se va!
Volvieron: el Paro Petrolero surgió para estrangular la economía. Acapararon productos de consumo social. Idearon el Referéndum Revocatorio de 2006. Hablaron de la Patria Potestad. Conspiraron junto a Uribe y los “Siete Puñales” en Colombia (las siete bases militares gringas). Llamaron “heroicidad” a la traición del general Raúl Baduel. Hasta el Sol de hoy, todos los días, “las inventan en el aire”. No obstante, la torta se les viró a la Izquierda.
Unida con lazos, unida con lazos
que el Cielo formó, que el Cielo formó,
la América toda existe en Nación.
Las lluvias provocaron deslizamientos en el estado de Vargas. Los primeros médicos cubanos acudieron al llamado solidario en 1999. La reciprocidad empezó a gatear. Barrio Adentro de Salud y Educación Física se internó hasta Amazonas, del Táchira a Delta Amacuro. Capacitación petroquímica en Cienfuegos, tejas a prueba de huracanes y venta de crudo a precios módicos.
El avión presidencial a disposición de los pacientes venezolanos y la misión Milagro devolvió la vista a los olvidados. Nueve años pasaron después de iniciarse el Convenio Integral de Cooperación Cuba-Venezuela, firmado por los dos Comandantes. A Bolívar todavía le queda por hacer: y vino el ALBA, como alternativa integradora.
Compatriotas fieles, la fuerza es la unión.
Aroldo García, corresponsal holguinero de Radio Rebelde, ganó el segundo premio radial de periodismo Bolívar-Martí, organizado por el aniversario de los vínculos entre los dos países. Él ocupa las mañanas Haciendo Radio. Estuvo dos veces en tierra “morocha”. Comprendió la idiosincrasia venezolana, vivió 43 Aló Presidente y la construcción del Socialismo del Siglo XXI. Tocó la nieve de Mérida. Vio las riquezas hídricas del Salto del Ángel y las llanuras de Apure.
Conoció a Evo, el primer mandatario salido de las masas originarias. Sintió la muerte del guerrillero salvadoreño Shaffik Handal. Caminó cerca de Fidel hasta la Plaza Bolívar. Su voz surcó el éter desde el Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes.
Apreció los obstáculos de la Constitución progresista y las victorias chavistas en procesos eleccionarios. Ese galardón, como dice Aroldo, es de todos los coterráneos que han reconstruido la Patria Nueva. Para que al Libertador no le quede nada pendiente.

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miércoles, 21 de octubre de 2009

Brasil entra en la Historia Olímpica / Nelson Alejandro

La crecida de Río de Janeiro arrastró a Chicago, Tokio y Madrid. América del Sur tendrá Olimpiada en 2016. La urbe carioca, la segunda más populosa de la nación “verdeamarela”, le puso samba a la elección en Copenhague, Dinamarca.
Los dos intentos anteriores habían sido infructuosos; pero el 2 de octubre último, 66 votos le dieron la razón a Lula, O Rei Pelé y Carlos Arthur Nuzman, presidente del Comité Olímpico Brasileño.
Las aguas de Río habían subido su nivel desde que la Federación Internacional de Fútbol Asociado (FIFA) le otorgó a Brasil la sede del Mundial de 2014 y la Cidade Maravilhosa (Ciudad Maravillosa) fue tomada en cuenta para acoger partidos en el Maracaná. El deporte unido al carnaval y las fiestas, a la fuerza de un país que como potencia económica emergente se abre paso.
Esta vez perdió la Coca Cola, ya que en 1996, Atlanta venció a Atenas en los Juegos del Centenario y los Dioses tuvieron que ponerse jeans y sombreros vaqueros. Al fin el Comité Ejecutivo del Comité Olímpico Internacional (COI) elogió un proyecto distinto, cuya infraestructura está adelantada desde los Panamericanos-2007 y los voluntarios tienen experiencia. Otro Gigante salió del sueño y se dispone ha demostrar que Brasil es novelas, playas, alegría, pero también voleibol, básquet, natación, judo, gimnasia…
Pero el COI “la hizo” al final: ratificó al golf y el rugby de siete jugadores en el programa de 2016 y 2020. El reelegido presidente de la máxima entidad deportiva, el belga Jacques Rogge, quería a las dos disciplinas de vuelta. El camino estaba allanado, pues el béisbol y el softbol, junto al kárate, patinaje en línea y el squash, habían sido rechazados de antemano.
Los factores de patrocinio, rating televisivo y lobby “adornaron” la sonrisa de Rogge, que se ocupa del gigantismo de los Juegos y, por otra parte, alienta la construcción de campos de golf “infinitos”. Lo pensarán dos veces -puede que nunca lo valoren- en el Caribe y África Subsahariana, para organizar el evento cumbre. La esperanza es lo último que se pierde, mas en estos casos, esperanza debe “aflojar” la billetera.
Ojo con la seguridad, le exigió el COI a las autoridades de Río de Janeiro, ante los sucesos de tiroteos entre pandillas rivales, ocurridos recientemente; 14 personas perecieron durante un fin de semana. La policía perdió efectivos con helicóptero y todo, al orquestar una redada. El desafío de Lula es la violencia y 58 millones de dólares estarán destinados a ese frente. Esto no “es el pollo del arroz con pollo”, el mandatario sabe que para fructificar la paz, habrá que eliminar la pobreza, arraigada en las barriadas. Prometió desaparecer el término favela; sin embargo, el tema es el punto vulnerable de la propuesta de 2016 y la deuda social viene desde que, en el siglo XVI, el navegante Pedro Álvarez Cabral reclamó para Portugal la tierra descubierta de Brasil.
El asunto de la sesión 121 del organismo de los Cinco Aros embulló a Hiroshima y Nagasaki, que formarán un dueto aspirante a la candidatura de los Olímpicos de 2020. Promover el entendimiento contra las armas atómicas centra el mensaje de la campaña. Estambul, Budapest y Nueva Delhi siguieron el ejemplo y pedirán la sede, a decidirse en 2013. La idea japonesa encontró aceptación, porque los bombazos de la Segunda Guerra Mundial marcaron a la Humanidad.
Orden y Progreso son las palabras en la bandera brasileña. Mucho de este lema tendrán que poner en práctica en siete años. La capital del estado del mismo nombre resplandece. Río se desbordó, los diques cedieron y el COI también. Panamericanos, Mundial y Olimpiada, si no es récord, es un buen average.